Mahón volverá a convertirse este verano en uno de los grandes escenarios de la vela clásica mundial. La XXII Copa del Rey Repsol de Barcos de Época, organizada por el Club Marítimo de Mahón, reunirá del 25 al 29 de agosto a cerca de medio centenar de embarcaciones históricas procedentes de distintos países, consolidando una vez más a la regata menorquina como una de las citas imprescindibles del calendario internacional.
A falta del cierre definitivo de las inscripciones, ya son 40 los barcos confirmados, distribuidos en las categorías Big Boats, Época, Clásicos y Espíritu de Tradición. La calidad de la flota promete un nuevo espectáculo en las aguas de Menorca, donde volverán a navegar auténticas piezas de museo perfectamente conservadas y preparadas para la competición.
Cuatro joyas en la categoría Big Boats
Uno de los grandes focos de atención estará en la categoría Big Boats, reservada a embarcaciones de más de 23 metros de eslora. Cuatro auténticas joyas competirán por el triunfo: el histórico Cariad (1896), que además de ser el barco más antiguo será el mayor de la flota con 36 metros de eslora; el elegante The Lady Anne (1912), superviviente de la prestigiosa clase FI15; la espectacular goleta Viveka (1929), diseñada por Frank Paine, y el Hallowe’en (1926), uno de los más célebres diseños firmados por William Fife III.
La presencia de estas embarcaciones permite observar cómo la ingeniería naval de finales del siglo XIX y principios del XX sigue ofreciendo soluciones eficaces en regatas modernas. Cada barco aporta una historia propia que refleja la evolución de los materiales y las técnicas de construcción, desde cascos de madera maciza hasta configuraciones que priorizan la velocidad sin sacrificar la elegancia original.

La categoría Época concentra el mayor número de inscritos
La categoría de Época será la más numerosa, con 16 embarcaciones inscritas. Entre ellas destacan tres representantes de la legendaria clase NY40: Chinook y Rowdy, ambos construidos en 1916, a los que se une este año el Marilee (1926), todos ellos diseñados por Nathanael Herreshoff para competir entre los socios del New York Yacht Club.
También sobresalen el Sy Thea (1918), uno de los escasos supervivientes de la mítica clase 12 Metros, y el Baruna of 1938, que regresa tras un largo proceso de restauración que ha permitido recuperar fielmente su configuración original. Estos barcos ilustran el interés actual por preservar diseños que marcaron hitos en la historia de la vela de competición y que hoy funcionan como referencias para entender el desarrollo técnico de la disciplina.
Once embarcaciones en Clásicos
En Clásicos competirán once embarcaciones, con nombres habituales del circuito internacional como el Livia (1958), perteneciente a la Fundación Vela Clásica de España; el portugués Albacore (1966) y el Argos, de Barbara Trilling, el barco más laureado en la historia de la Copa del Rey Repsol de Barcos de Época. La participación de estos veleros pone de relieve la continuidad de una flota que combina experiencia acumulada con la incorporación de nuevos propietarios que mantienen los estándares de conservación exigidos por la organización.
Espíritu de Tradición incorpora una nueva construcción
La categoría Espíritu de Tradición volverá a combinar diseño clásico y tecnología moderna. Estarán presentes el Legolas, de Jens Ricke, y el Andalucía-Barlovento, patroneado por el regatista olímpico Fernando Rita. La principal novedad será el estreno del Victoria, propiedad de Peter Silvester y construido por el prestigioso astillero británico Spirit Yachts. Se trata del primer Q Class de nueva construcción botado en más de siete décadas, concebido como homenaje al legendario Falcon, diseñado en 1926 y cuyo centenario se celebra este año.
Este estreno permite analizar cómo los astilleros contemporáneos interpretan los principios de diseño del pasado sin renunciar a materiales y sistemas actuales. El equilibrio entre fidelidad estética y rendimiento competitivo constituye uno de los aspectos más observados por especialistas y aficionados.
Calendario de la regata
El programa comenzará el martes 25 de agosto con el registro de participantes, las inspecciones técnicas y la reunión de patrones. La competición se desarrollará entre el miércoles 26 y el sábado 29 con un máximo de cinco pruebas costeras que recorrerán el puerto de Mahón, su rada y las aguas de la costa menorquina, donde historia, tradición y competición volverán a navegar de la mano.
La estructura de la prueba, centrada en recorridos costeros, favorece tanto la observación desde tierra como la evaluación del comportamiento de las embarcaciones en condiciones variables del Mediterráneo. Esta fórmula ha contribuido a mantener el interés de la regata a lo largo de las ediciones anteriores y a consolidar su posición dentro del circuito internacional de vela clásica.
