El Gran Premio de Bahréin de Fórmula 1, inicialmente previsto para abril, se trasladará al Circuito Internacional de Sepang en Malasia entre el 2 y el 4 de octubre. La decisión responde a la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que impide celebrar la carrera en Sakhir. El resto del calendario de 2026 permanece intacto, salvo la cancelación definitiva del Gran Premio de Arabia Saudí.

El regreso a Sepang, ausente desde 2017, demuestra la capacidad de la F1 para adaptarse a crisis geopolíticas sin sacrificar la integridad del campeonato. La medida prioriza la seguridad de equipos y aficionados mientras preserva un calendario completo y atractivo. Malasia asume el evento con el respaldo financiero de Bahréin, lo que refuerza la cooperación internacional en el deporte.
Los responsables del certamen destacan que esta solución mantiene la emoción de la temporada y devuelve al trazado malasio un papel destacado en la historia de la categoría. La flexibilidad mostrada evita vacíos en el calendario y protege la continuidad del Mundial ante incertidumbres regionales.
