El Manchester City ha alcanzado un principio de acuerdo con el Nottingham Forest para incorporar al centrocampista Elliot Anderson por 134,5 millones de euros. La operación, que aún debe superar el reconocimiento médico, situaría al jugador inglés como el segundo fichaje más caro de la historia de la Premier League, solo por detrás de los 144 millones que el Liverpool abonó por Alexander Isak.
La llegada de Anderson representa el primer movimiento de alto coste del nuevo Manchester City dirigido por Enzo Maresca. El club busca reconstruir su plantilla tras la marcha de Pep Guardiola y la salida de varios referentes como Kevin De Bruyne y Bernardo Silva.
Un precio que marca época
La cifra acordada supera con claridad los 117,5 millones que el propio City pagó en 2021 por Jack Grealish. Para el Nottingham Forest, la venta supone una rentabilidad muy elevada: hace dos años adquirió al jugador procedente del Newcastle por 41,2 millones y ahora lo transfiere por más del triple de esa cantidad tras 92 partidos disputados, en los que sumó seis goles y once asistencias.
El contrato de Anderson con el Forest expiraba en 2029, por lo que el club inglés contaba con margen de negociación. Sin embargo, la insistencia del City y el deseo del futbolista de dar el salto a un proyecto de élite terminaron por inclinar la balanza.

Perfil de un mediocentro versátil
Elliot Anderson, de 23 años, ha destacado en la última temporada como uno de los centrocampistas más completos de la Premier League. Su capacidad para recuperar balón, progresar con criterio y asociarse con los jugadores de ataque le ha valido el apodo de “pulpo” entre sus seguidores. Durante su cesión en el Bristol Rovers ya se ganó el sobrenombre de “Geordie Maradona” por su habilidad para el regate en espacios reducidos.
Con Inglaterra ha disputado once partidos absolutos. Thomas Tuchel lo ha utilizado como titular en los primeros encuentros del Mundial, formando dupla con Declan Rice. El seleccionador alemán lo definió como “un jugador de primer nivel, el pack completo”.
El contexto del City tras Guardiola
La salida de Pep Guardiola obligó al club a replantear su modelo de juego y su estructura de plantilla. Maresca ha apostado por un mediocentro que pueda ejercer funciones de organización similares a las que desempeñaba Rodri antes de su lesión de larga duración. Anderson, por su polivalencia y lectura de juego, aparece como candidato natural a esa responsabilidad.
El City también ha perdido peso en otras zonas del campo. La marcha de Bernardo Silva al Real Madrid y la salida de De Bruyne al Nápoles han reducido las opciones creativas. En este escenario, la inversión en Anderson busca cubrir una carencia estructural más que un mero refuerzo puntual.
Reacciones y futuro inmediato
El propio Anderson ha explicado su trayectoria internacional: “De joven no me convocaban con Inglaterra y aproveché para jugar con Escocia gracias al pasaporte de una abuela. Cuando me convencieron de que era lo suficientemente bueno para la selección inglesa, me centré en ello”. Su objetivo declarado era vestir la camiseta del Manchester City, un deseo que ahora se materializa.
El Nottingham Forest, propiedad del empresario griego Evangelos Marinakis, ha obtenido una plusvalía significativa que le permitirá reinvertir en la plantilla. Para el City, la operación cierra un ciclo de reconstrucción que se prevé agitado durante el resto del mercado estival.
La confirmación oficial del fichaje está sujeta únicamente al reconocimiento médico. Una vez superado ese trámite, Anderson se convertirá en pieza clave del proyecto de Maresca, con la responsabilidad de liderar el centro del campo de un equipo que busca mantener su estatus entre los grandes de Europa.
