Manolo Lama ha sido claro al valorar la clasificación de la selección española para la final del Mundial. Durante su intervención en el programa El Partidazo de COPE, el periodista subrayó que el triunfo ante Francia demuestra la superioridad del juego colectivo frente a las individualidades. España logró un resultado de 0-2 en semifinales y se prepara ahora para disputar su segunda final en la historia del torneo.
El análisis de Lama sobre el encuentro
El comentarista señaló que Luis de la Fuente volvió a demostrar la eficacia de un planteamiento basado en el bloque. Según Lama, cuando un equipo actúa de forma cohesionada dispone de más recursos para controlar el partido que cuando se apoya únicamente en figuras destacadas. Esta diferencia quedó patente en la semifinal, donde España mantuvo la iniciativa desde el primer minuto y limitó las opciones de los jugadores franceses más creativos.
La distinción trazada por Lama entre ambos conjuntos fue directa: España funciona como un equipo compacto, mientras que Francia aparece como un grupo de grandes jugadores sin la misma unidad táctica. Esta apreciación se apoya en la forma en que la selección española presionó la salida de balón rival y recuperó la posesión en zonas peligrosas durante toda la primera mitad.
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El desarrollo cronológico del partido
El encuentro comenzó con España bien plantada en el campo y ejerciendo presión alta sobre los defensores franceses. En el minuto 19, Lamine Yamal provocó un penalti que Mikel Oyarzabal transformó un minuto después para adelantar a su selección. Tras el descanso, el guion no varió: España siguió controlando el centro del campo y las transiciones.
En el minuto 58 llegó el segundo tanto gracias a una combinación entre Dani Olmo y Pedro Porro, que cerró el marcador definitivo. Poco después, un gol de Yamal fue anulado por fuera de juego. Francia, con Kylian Mbappé como referencia ofensiva, apenas generó ocasiones claras y Unai Simón resolvió con seguridad las pocas llegadas que llegaron a su área.
Reacciones y contexto de la clasificación
La victoria sitúa a España en su segunda final mundialista, tras la disputada en 2010. El seleccionador Luis de la Fuente ha conseguido que el equipo mantenga una identidad clara basada en la posesión y la presión coordinada. Los jugadores han respondido a este esquema con disciplina, lo que permite que las individualidades destaquen dentro de un marco colectivo ordenado.
Francia, por su parte, llegó a la semifinal con un plantel repleto de talento, pero no logró desplegar su potencial en los momentos clave. La falta de fluidez en la creación y la dificultad para superar la línea de presión española fueron los principales factores que explican el resultado. Mbappé, habitual protagonista en partidos decisivos, apenas dispuso de espacios para actuar.
Perspectivas antes de la final
España espera ahora al ganador del choque entre Inglaterra y Argentina, que se disputará el miércoles. El partido final está programado para el 19 de julio. El combinado nacional llega a esta instancia con confianza tras haber dominado a uno de los favoritos del torneo, aunque el técnico De la Fuente ha insistido en la necesidad de mantener la misma concentración en el encuentro decisivo.
El análisis de Lama coincide con la observación de otros observadores que destacan la solidez defensiva y la capacidad de España para mantener el control del balón. El guardameta Unai Simón ha sido señalado como uno de los pilares de esta fase final, al resolver con seguridad las situaciones de peligro que se le presentaron.
El éxito de la selección española en esta fase del Mundial refuerza la idea de que los sistemas de juego bien ejecutados pueden compensar la ausencia de una estrella absoluta. Francia, en cambio, ha evidenciado que la suma de individualidades de primer nivel no siempre basta cuando el rival actúa con mayor cohesión táctica. El próximo partido permitirá comprobar si España mantiene este nivel de rendimiento colectivo ante otro adversario de alto nivel.
