Las Toronto Tempo no consiguen enderezar el rumbo en su primera temporada en la WNBA, pero María Conde continúa elevando sus prestaciones individuales mientras se acerca la cita mundialista de septiembre. La alero madrileña firmó este martes una de sus actuaciones más completas del curso, aunque no pudo evitar la derrota del equipo canadiense ante las Golden State Valkyries por 92-82.
Conde terminó el encuentro con 17 puntos, seis rebotes y cuatro asistencias, además de un destacado 5 de 10 en lanzamientos de tres puntos. Su acierto exterior permitió a Toronto mantenerse durante varias fases en el partido, pero las Valkyries controlaron mejor el tramo decisivo y sentenciaron una nueva derrota para las Tempo, que siguen inmersas en una dinámica negativa en su estreno en la máxima competición profesional estadounidense.
Una actuación individual que sostiene la evolución
El rendimiento de la internacional española adquiere especial relevancia por el contexto en el que se produce. Conde disputa su primer año en la WNBA y ha tenido que adaptarse a una competición de mayor ritmo, exigencia física y profundidad de las plantillas. Además, las lesiones que han afectado a Toronto la han obligado a desempeñar distintas funciones y a ocupar varias posiciones, una circunstancia que ha ampliado sus responsabilidades dentro del equipo.
En ese escenario, el tiro de tres se ha convertido en uno de los principales indicadores de su adaptación. Frente a Golden State, sus cinco aciertos desde el perímetro llegaron con diez intentos, una eficacia del 50 por ciento. La cifra se suma a una serie reciente de actuaciones en las que Conde ha encontrado regularidad ofensiva sin limitar su contribución al lanzamiento exterior.

La semana pasada, la jugadora española logró un doble-doble de 20 puntos y 10 rebotes contra las Minnesota Lynx, con cuatro triples convertidos de nueve intentos. Antes de ese encuentro también había anotado 15 puntos frente a Las Vegas Aces, vigentes campeonas de la WNBA, con un 3 de 8 desde la línea de tres. La secuencia refleja una mejora en la confianza y en la capacidad para asumir tiros importantes, aunque no se haya traducido todavía en victorias para Toronto.
En el conjunto de la temporada, Conde promedia nueve puntos, 4,7 rebotes y 2,5 asistencias. Sus porcentajes son del 36,6 por ciento en tiros de campo y del 36 por ciento en triples, este último registro con un volumen medio de 4,6 intentos por partido. Más allá de la anotación, sus números muestran una participación amplia: ayuda en el rebote, interviene en la circulación y puede aportar desde distintas posiciones, elementos especialmente valiosos en una plantilla condicionada por las bajas.
La preparación mundialista entra en su fase decisiva
La evolución de Conde en la WNBA llega en un momento relevante para la selección española. El Mundial se disputará en septiembre y España iniciará su recorrido el día 4 frente a Alemania. La experiencia acumulada en una liga de alto nivel puede ofrecer a la madrileña recursos adicionales para afrontar el torneo, especialmente en situaciones de contacto, toma de decisiones bajo presión y defensa sobre jugadoras de diferentes perfiles.
Sin embargo, la internacional no se incorporará a la concentración española hasta finales de agosto, al igual que las otras cuatro jugadoras de la WNBA incluidas en la convocatoria: Awa Fam, Raquel Carrera, Megan Gustafson y Alicia Flórez. El calendario estadounidense reduce el margen de preparación conjunta, por lo que cada partido disputado durante estas semanas funciona también como una oportunidad para mantener el ritmo competitivo antes de reunirse con el grupo nacional.
Para Conde, el reto consiste en trasladar su creciente eficacia individual a un papel útil dentro del sistema de la selección. En Toronto ha tenido que asumir más tiros y responsabilidades debido a las circunstancias de su equipo; con España, previsiblemente, deberá combinar esa capacidad de producción con una toma de decisiones más compartida y con funciones defensivas ajustadas al plan colectivo. Su polivalencia puede ser un recurso importante, aunque la adaptación a roles diferentes exigirá continuidad y precisión.
Una jornada con más presencia española
La actividad de las internacionales españolas en la WNBA continuará durante la próxima madrugada. Las Seattle Storm de Awa Fam se enfrentarán a las New York Liberty de Raquel Carrera, mientras que las Phoenix Mercury de Marta Suárez jugarán contra las Atlanta Dream. También están previstas las Washington Mystics de Alicia Flórez ante las Dallas Wings.
Estos encuentros permitirán seguir la evolución de un grupo de jugadoras que llegará a la concentración nacional con cargas de trabajo y contextos competitivos distintos. En el caso de Conde, el balance inmediato combina la séptima derrota de Toronto con una señal positiva: su producción ofensiva se mantiene estable y su amenaza desde el perímetro gana peso. La prioridad del equipo canadiense será corregir la dinámica colectiva; para la española, cada actuación representa además un paso más en la preparación hacia el Mundial.
