La décima edición de la Maratón Internacional de San Juan confirmó su doble rol como competencia continental y motor económico. El evento generó un impacto de 4.969.646.928 pesos con la llegada de 7.694 turistas durante el receso invernal. El 94 % provino de otras provincias y el 6 % del exterior, principalmente Chile. La estadía promedio de cuatro noches y el gasto en alojamiento, gastronomía y transporte distribuyeron beneficios directos entre hoteles, comercios y servicios locales.

El dato más relevante es la articulación entre deporte y calendario turístico: al coincidir con las vacaciones de invierno, la carrera sostuvo flujo de visitantes que de otro modo no habrían llegado. El uso mayoritario de automóvil particular y la preferencia por hoteles y departamentos en alquiler evidencian que el evento activa toda la cadena de valor turística sin requerir inversiones extraordinarias en infraestructura.
En la prueba de 42 kilómetros, Martín León (Chubut) y María Emilia Antille (Santa Fe) se impusieron en sus debuts con tiempos de 2:30:38 y 2:58:17 respectivamente. Las distancias menores también registraron ganadores de distintas provincias, reforzando el carácter nacional de la competencia. Esta combinación de resultados deportivos y retorno económico consolida a San Juan como destino que aprovecha el deporte para dinamizar su economía regional durante los meses de menor demanda natural.
