Lisandro Martínez expresó su dolor tras la derrota argentina por 1-0 ante España en la final del Mundial 2026. El defensor central, titular en gran parte del torneo, destacó el orgullo por representar a su selección y agradeció a compañeros, cuerpo técnico, médicos, utileros y aficionados por el apoyo recibido durante la campaña que incluyó varias remontadas.

En su comunicado posterior, Martínez señaló que el resultado no define el camino recorrido y que el equipo superó adversidades sin buscar excusas. Destacó la pasión transmitida por la gente argentina y deseó que la unión del país perdure. Felicitó a España por el título merecido y cerró con una reflexión directa: la caída de los grandes es la felicidad de los mediocres.
El peso del subcampeonato
El mensaje de Martínez trasciende la medalla de plata. Subraya que defender los colores va más allá del resultado en la cancha y que el apoyo incondicional de los argentinos mantuvo unido al grupo incluso tras la lesión que lo obligó a salir en la final. Su tono mesurado refleja madurez y evita excusas, enfocándose en el valor del trayecto compartido.
