La salida de Franco Mastantuono del Real Madrid rumbo a la Fiorentina se encuentra en la recta final. El centrocampista argentino apunta a incorporarse al conjunto italiano mediante una cesión durante la próxima temporada, una operación que todavía no ha sido anunciada oficialmente porque ambos clubes deben cerrar los últimos detalles económicos del acuerdo.
El futbolista no viajó el pasado sábado a Austria para disputar el amistoso frente a la Fiorentina, una ausencia especialmente significativa ante la posibilidad de que ese mismo equipo se convierta en su destino inmediato. Durante los dos últimos días tampoco se ha entrenado con normalidad junto a sus compañeros. En su lugar, ha realizado trabajo específico en el gimnasio mientras las entidades avanzan en la definición de su préstamo.
Mastantuono ya cuenta con el visto bueno para recalar en el club italiano desde hace varios días. La Fiorentina se adelantó a otros pretendientes de la Serie A y se ha situado como la opción elegida para que el jugador continúe su desarrollo lejos de la presión competitiva que afrontaría en la plantilla madridista. La llegada, si se completa, será temporal y no incluirá una opción de compra.

El acuerdo entra en su fase definitiva
Los representantes del Real Madrid y de la Fiorentina volvieron a reunirse este martes para resolver los asuntos pendientes. La negociación está prácticamente encarrilada, pero todavía debe concretarse qué porcentaje de la ficha asumirá cada club. Se trata del último punto relevante antes de que la cesión pueda hacerse oficial para el próximo curso.
La discusión sobre el reparto salarial no modifica, en principio, la naturaleza de la operación ni la voluntad de las partes. El jugador desea disponer de minutos y el club italiano considera que puede ofrecerle un escenario adecuado para competir con mayor continuidad. El Real Madrid, por su parte, busca que la salida se produzca en condiciones que permitan controlar su evolución y mantener intactos sus planes sobre el futbolista.
La decisión también explica la ausencia de Mastantuono en determinados trabajos del equipo. Aunque todavía no existe confirmación pública de su incorporación a la Fiorentina, la gestión deportiva de su situación apunta a que las conversaciones se encuentran lo suficientemente avanzadas como para evitar riesgos innecesarios mientras se completa la documentación y se define la distribución económica del préstamo.
Una cesión sin opción de compra
El Real Madrid no contempla desprenderse del jugador de forma definitiva. Tampoco pretende repetir fórmulas utilizadas con otros futbolistas, como la venta de un porcentaje de sus derechos, ni conceder a la Fiorentina la posibilidad de adquirirlo al término de la temporada. La cesión se plantea, por tanto, como un mecanismo de formación y evaluación, no como el primer paso hacia una transferencia permanente.
La postura del conjunto blanco está relacionada con la inversión realizada para incorporar al argentino la temporada pasada, cercana a los 60 millones de euros. Esa cifra refleja la expectativa depositada en un jugador considerado con potencial para tener un papel importante en los próximos años. Mantener la totalidad de sus derechos permite al club conservar el control sobre su futuro y valorar su regreso con información más completa.
Para Mastantuono, el préstamo responde a una necesidad deportiva concreta. La competencia interna del Real Madrid reduce sus posibilidades de participar con regularidad, especialmente en una plantilla concebida para competir por todos los títulos. En ese contexto, permanecer en el equipo sin un espacio estable podría limitar su progresión, mientras que una temporada en Italia le ofrecería más oportunidades de asumir responsabilidades y adaptarse a un fútbol de máxima exigencia.
La Fiorentina, por delante de otros pretendientes
El argentino había despertado interés entre varios clubes de la Serie A, pero la Fiorentina avanzó con mayor rapidez y logró convertirse en la alternativa prioritaria. La coincidencia con el conjunto viola en el amistoso de Austria permitió observar de manera indirecta la cercanía entre ambas partes, aunque la operación no depende de ese encuentro y seguirá pendiente de los acuerdos contractuales correspondientes.
El destino italiano puede resultar relevante porque combina la exigencia de una de las principales ligas europeas con un contexto en el que el jugador tendría más posibilidades de acumular minutos. Esa oportunidad no garantiza automáticamente una titularidad, pero sí puede facilitar una participación más constante que la prevista en Madrid. El siguiente paso dependerá de su adaptación, de las decisiones del entrenador y de su capacidad para transformar esa continuidad en rendimiento.
La operación también encaja con una estrategia habitual para los jóvenes con una inversión elevada: evitar una salida precipitada, conservar la propiedad del jugador y buscar un entorno competitivo que acelere su maduración. El Real Madrid espera que Mastantuono regrese con mayor experiencia y preparado para disputar un puesto en la plantilla, mientras que la Fiorentina aspira a beneficiarse de su talento durante una temporada sin asumir la posibilidad de perderlo definitivamente.
El regreso queda como objetivo madridista
Si ambas entidades cierran el reparto de la ficha, la llegada del centrocampista a la Serie A se anunciará oficialmente en los próximos días. Hasta entonces, cualquier cambio en las condiciones económicas podría retrasar la confirmación, aunque el acuerdo general parece avanzado y cuenta con el consentimiento del futbolista.
La cesión no representa un cambio en la confianza del Real Madrid hacia Mastantuono, sino una forma de proteger una apuesta de futuro que necesita espacio para desarrollarse. La temporada en Florencia servirá para medir su evolución en un entorno distinto, con mayor responsabilidad y una competencia igualmente exigente. El objetivo de todas las partes es que esos minutos se conviertan en experiencia y que el argentino pueda regresar a Madrid con argumentos deportivos para convertirse en una pieza importante del conjunto blanco.
