Franco Mastantuono atraviesa las horas decisivas de una posible salida temporal del Real Madrid. Por segundo día consecutivo, el futbolista argentino no trabajó junto al plantel y realizó tareas en el gimnasio, aunque no presenta una lesión ni molestias físicas. La decisión responde al avance de las conversaciones para resolver su futuro: la Fiorentina aparece como el destino más probable para una cesión por una temporada.
De acuerdo con medios españoles, Mastantuono ya aceptó la propuesta del conjunto italiano y las instituciones negocian los últimos detalles del acuerdo. La operación todavía no está cerrada. El punto central pasa por establecer qué porcentaje del salario asumirá cada club y si el préstamo incluirá una opción de compra al finalizar la temporada.
Una negociación acelerada en Madrid
La Fiorentina fue el primer equipo que avanzó con decisión cuando surgió la posibilidad de que el Real Madrid considerara negociable al argentino durante este mercado de pases. Este martes, dirigentes de ambas entidades volvieron a reunirse para acercar posiciones y completar las condiciones de la cesión.
El jugador también tuvo contactos directos con Fabio Grosso, entrenador de la Fiorentina, y con Fabio Paratici, director deportivo. Esas conversaciones resultan relevantes porque el proyecto italiano le ofrece el elemento que más necesita en este momento: continuidad. La expectativa es que pueda tener una participación regular y recuperar una influencia que fue disminuyendo desde su llegada al fútbol español.

Del protagonismo inicial a un papel secundario
Mastantuono llegó al Real Madrid procedente de River en una transferencia que se cerró por poco más de 70 millones de dólares. Su adaptación inicial parecía positiva: con Xabi Alonso como entrenador, comenzó a jugar y tuvo presencia habitual en el once. Ese escenario alimentó la expectativa de que pudiera consolidarse rápidamente en uno de los planteles más exigentes de Europa.
Sin embargo, el cambio de entrenador modificó su situación. Tras la salida de Alonso y la asunción de Álvaro Arbeloa, el argentino fue perdiendo espacio de manera progresiva. El recorrido, por lo tanto, pasó de un comienzo alentador a una participación cada vez más limitada. La cesión no necesariamente implica una ruptura con el Real Madrid, sino una medida para que el futbolista pueda competir con mayor regularidad y vuelva con otro nivel de confianza y ritmo.
En ese sentido, la operación puede ser leída como una búsqueda de equilibrio. Para el Real Madrid, representa la posibilidad de que uno de sus jóvenes talentos se desarrolle con minutos en un contexto competitivo sin desprenderse definitivamente de sus derechos. Para Mastantuono, supone salir de una dinámica en la que las oportunidades se redujeron y asumir el desafío de demostrar que puede recuperar el lugar que tenía antes de su llegada a España.
La Fiorentina busca cambiar su último registro
El club de Florencia también atraviesa una etapa en la que necesita reconstruir expectativas. En la temporada 2025/26 terminó en el decimoquinto puesto de la Serie A, más cerca de la zona de descenso que de la mitad de la clasificación. Su aspiración para la nueva campaña es pelear por el acceso a una competencia internacional, un objetivo que exigirá una mejora colectiva y una plantilla capaz de sostener un rendimiento más estable.
La llegada de Mastantuono se produciría dentro de un proceso de renovación. Una de las nuevas incorporaciones es Christ Inao Oulai, mediocampista marfileño de 20 años por quien la Fiorentina pagó 26 millones de euros al Trabzonspor de Turquía. Oulai fue señalado como una de las figuras de su selección en el reciente Mundial, y su incorporación muestra la apuesta del club por jugadores jóvenes con potencial de crecimiento.
Para el argentino, esa política puede ser favorable, aunque no garantiza por sí sola un lugar en el equipo. La competencia interna, las necesidades tácticas de Grosso y su capacidad para adaptarse al ritmo del fútbol italiano determinarán cuánto protagonismo logra. La Fiorentina necesita resultados y, al mismo tiempo, pretende desarrollar futbolistas; ambas prioridades deberán convivir durante el préstamo.
El desafío de volver a sentirse determinante
El antecedente más cercano que alimenta el optimismo es el de Nico Paz. El argentino dejó el Real Madrid para incorporarse al Como y encontró allí un contexto con libertad futbolística que le permitió relanzar su carrera. Cesc Fábregas le otorgó responsabilidades y continuidad, una combinación que favoreció su crecimiento y volvió a ponerlo en el centro de la escena.
Mastantuono podría buscar un recorrido similar, aunque las comparaciones tienen límites. Cada futbolista llega con circunstancias diferentes y la Fiorentina no ofrece exactamente el mismo escenario que el Como. La clave estará en que Grosso encuentre la posición y el rol que mejor aprovechen sus condiciones, sin cargarlo con la obligación de resolver por sí solo los problemas de un equipo que viene de una temporada irregular.
La prioridad del argentino será sumar minutos, sostener un rendimiento constante y recuperar la confianza competitiva. Su paso por River le permitió llegar al Real Madrid con una valoración elevada; el objetivo de la cesión será que ese potencial vuelva a traducirse en actuaciones decisivas. Si el acuerdo se completa, la temporada en Italia aparecerá como una prueba exigente: una oportunidad para crecer lejos de la presión cotidiana del club español, pero también una instancia en la que deberá responder dentro de la cancha.
Mientras continúan las negociaciones por el salario y la eventual opción de compra, el Real Madrid y la Fiorentina avanzan hacia una definición que puede marcar el próximo capítulo de la carrera de Mastantuono. El préstamo todavía requiere un acuerdo formal entre las partes, pero el escenario ya está delineado: el argentino busca continuidad en Florencia para recuperar protagonismo y volver a competir por un lugar relevante en Madrid.
