Francia cayó 2-0 ante España en semifinales del Mundial y quedó eliminada. Kylian Mbappé, sin remates al arco y con 14 pérdidas de balón, mostró su furia tras el segundo gol de Pedro Porro. La jugada, una pared con Dani Olmo, dejó al capitán francés visiblemente frustrado: levantó el brazo, giró la mirada al arco propio y volvió al centro del campo con gesto de impotencia.

La reacción resumió el rendimiento del equipo: un fantasma táctico que no logró presionar arriba ni generar peligro. Mbappé declaró a M6 que Francia “no jugó el partido que quería ni táctica ni técnicamente”. España mantuvo su plan, cometió menos errores y avanzó con solvencia.
Fin de una racha europea
El resultado cortó siete victorias seguidas de Francia ante selecciones europeas en Mundiales. El equipo definirá el tercer puesto el sábado contra el perdedor de Argentina-Inglaterra. La decepción de Mbappé evidencia no solo una semifinal fallida, sino la necesidad de revisar el nivel colectivo antes del próximo ciclo.
