Mathieu Bodmer, nuevo director deportivo del SM Caen, ha respaldado la estrategia de la familia Mbappé y ha destacado la prohibición de teléfonos móviles en el centro de formación como una medida clave impulsada por Fayza Lamari. Esta decisión busca reforzar la convivencia entre los jóvenes jugadores y reducir distracciones durante el proceso formativo. Bodmer señaló que las críticas recibidas por la nueva propiedad ignoran problemas estructurales que ya existían antes de su llegada.

El exdirigente del Le Havre insistió en que reconstruir un club exige tiempo y una estructura sólida, no solo inversión económica. El dinero no garantiza resultados inmediatos, recordó, mientras se priorizan mejoras en educación, alojamiento, alimentación y acompañamiento personal de los canteranos. La eliminación de los móviles, según Bodmer, ha permitido que los chicos vuelvan a interactuar cara a cara y fortalezcan vínculos reales dentro del grupo.
Esta iniciativa refleja un enfoque a largo plazo que valora el desarrollo humano por encima de atajos tecnológicos. Al apostar por el Caen en un momento delicado, la familia Mbappé demuestra compromiso con un club que necesita continuidad y paciencia para recuperar competitividad. Bodmer concluyó que el proyecto merece apoyo porque atiende las raíces del club normando en lugar de buscar soluciones superficiales.
