El McLaren F1 GTR de 1996 con chasis 10R, conocido como el Pop Art, llega a subasta en Monterey por RM Sotheby’s entre el 12 y el 15 de agosto. La casa estima un valor de 35 millones de dólares, cifra que lo sitúa entre los ejemplares más cotizados de la historia del modelo. Este coche, el primero fabricado según las especificaciones de 1996, destaca por ser uno de los dos únicos prototipos Short-Tail y por haber pertenecido al baterista de Pink Floyd, Nick Mason.

Las mejoras aerodinámicas y mecánicas de esa temporada, como el splitter revisado y la caja de cambios de magnesio que redujo 38 kg, convirtieron al 10R en la versión más rápida del F1 GTR. Tras su uso en pruebas por McLaren, incluido un paso por Magny-Cours con JJ Lehto, el coche pasó a manos de Mason en 1999 y recibió adaptaciones para circular por carretera. Esa combinación de rareza técnica, librea original y trayectoria documentada explica el interés del mercado más allá del simple precio de salida.
Valor histórico del chasis 10R
El 10R no solo representa el pináculo de la evolución del F1 GTR en 1996, sino que encarna el paso del prototipo de carreras al objeto de colección. Su participación en las pruebas de Le Mans y su posterior conversión por Lanzante refuerzan un linaje que pocos ejemplares pueden igualar. La subasta confirmará si el mercado reconoce ese estatus único.
