Christopher Melenciano fue una pieza decisiva en la medalla de oro conquistada por República Dominicana en el relevo mixto. El velocista de Capotillo entregó la última posta a Marileidy Paulino con ventaja suficiente para que la campeona rematara la carrera y asegurara el triunfo dominicano.
“Trabajé mucho para esto”, afirmó Melenciano tras la competencia, en declaraciones transmitidas mediante una persona que lo asiste con el lenguaje de señas. El atleta agradeció a Dios, a sus entrenadores, a la federación y a Paulino, quien, según dijo, continúa confiando en sus capacidades.

Una entrega que refleja superación
La actuación tiene un valor que trasciende el resultado. Melenciano compite con una profunda discapacidad auditiva y del habla, por lo que no puede escuchar el disparo de salida, una desventaja especialmente relevante en pruebas de velocidad. En el relevo, sin embargo, su capacidad para sostener el ritmo y entregar a tiempo convirtió esa barrera en una demostración de preparación y precisión.
Su historia también amplía el alcance del atletismo dominicano. Nacido en un sector marcado con frecuencia por dificultades sociales, el corredor se ha consolidado como uno de los principales referentes del deporte inclusivo del país. Su presencia en un relevo de alto nivel muestra que la inclusión no se limita a participar: también implica asumir responsabilidades competitivas en escenarios donde cada fracción de segundo define una medalla.
Melenciano ya había establecido un precedente internacional en los Juegos Sordolímpicos de Caxias do Sul, Brasil, en 2022, al ganar oro en los 200 metros y plata en los 400. Fue entonces el primer atleta sordo dominicano en conquistar medallas en esa cita mundial. El oro del relevo mixto representa ahora otro paso en una trayectoria construida con disciplina, respaldo colectivo y una creciente confianza dentro del equipo nacional.
