El portero Edrick Menjívar defendió la decisión de Olimpia de dar protagonismo a sus futbolistas jóvenes y pidió respaldo para un proyecto que, según explicó, comparte todo el plantel. En una entrevista previa al próximo partido de la Copa Centroamericana, el guardameta reconoció la presión que existe en el club, pero sostuvo que esa exigencia forma parte de la identidad de una institución acostumbrada a competir por títulos.
Olimpia busca responder en el escenario internacional
El equipo albo afrontará un nuevo compromiso como visitante en un torneo al que concede especial importancia, después de iniciar su recorrido con la meta de volver al podio internacional y conquistar un título fuera de Honduras. Menjívar advirtió que el rival será complicado, especialmente porque viene de perder su primer encuentro en casa y buscará reaccionar ante su público.
La Copa Centroamericana representa una de las dos oportunidades que todavía tiene Olimpia para levantar un trofeo durante la temporada, de acuerdo con lo expresado por el arquero. La otra corresponde a la competencia local. Ante ese panorama, el futbolista pidió concentrarse en el siguiente partido y evitar que las expectativas sobre el desenlace condicionen el rendimiento inmediato.
“Vamos partido a partido, de semana a semana”, señaló Menjívar, quien considera que el plantel cuenta con una combinación suficiente de experiencia y juventud para afrontar las distintas fases del torneo. Su valoración, sin embargo, está ligada a una condición todavía pendiente: que los jugadores con menos recorrido puedan responder cuando aumente la presión en las rondas decisivas.

La presión como parte del aprendizaje
El portero no presentó la presión como un obstáculo que deba eliminarse, sino como una realidad con la que los futbolistas deben aprender a convivir. A su juicio, quienes aspiran a alcanzar objetivos importantes necesitan desarrollar la capacidad de jugar y rendir bajo exigencia. En Olimpia, agregó, esa circunstancia aparece desde las categorías de reserva.
Menjívar explicó que el cuerpo técnico ha conversado con los jóvenes de una manera directa y madura para hacerles comprender la responsabilidad que asumieron. También subrayó que el equipo no pretende trasladar todo el peso a los jugadores recién incorporados, pues los elementos de mayor experiencia tienen la obligación de acompañarlos y sostenerlos en los momentos más complejos.
La defensa del proceso incluyó una crítica a las demandas contradictorias que suelen rodear al fútbol. “Con la gente nunca se queda bien”, afirmó el arquero, al recordar que cuando un entrenador no utiliza jóvenes se cuestiona la falta de oportunidades, mientras que cuando apuesta por varios de ellos se critica el exceso de inexperiencia. Para el guardameta, esa discusión no debe desplazar el análisis interno que realizan la directiva, el cuerpo técnico y los futbolistas.
El internacional hondureño respaldó además al presidente del club, a quien describió como un dirigente inteligente y ganador que ha sabido conducir la institución. Si la directiva y el cuerpo técnico decidieron apostar por los jóvenes, dijo, los jugadores experimentados deben asumir la responsabilidad de respaldar esa elección. Su argumento no asegura resultados deportivos, pero sí plantea que el proyecto necesita continuidad para ser evaluado con mayor justicia.
Un buen inicio y el cuidado del rendimiento
Menjívar también se refirió a su propio momento deportivo. Con el inicio de la Liga Nacional y de la Copa Centroamericana, el arquero ha mantenido un nivel que atribuye tanto al cuidado personal como a la preparación mental. Consideró que esta última dimensión suele recibir menos atención de la necesaria, pese a su influencia en la regularidad y en la capacidad de responder durante una temporada extensa.
En ese proceso destacó la relación de trabajo con Sergio, a quien atribuyó un papel importante para conservar su rendimiento. Menjívar no detalló cambios específicos en su preparación, pero insistió en que la estabilidad individual se construye con disciplina y acompañamiento, factores que también pueden contribuir a que los jóvenes afronten con mayores herramientas sus primeros partidos de alta exigencia.
La crisis de las selecciones exige una revisión profunda
Más allá de Olimpia, el guardameta fue consultado por el momento que atraviesa el fútbol hondureño. Honduras acumula dificultades recientes en sus selecciones: no logró clasificarse a los Juegos Olímpicos, quedó fuera de la próxima Copa del Mundo y la Sub-20 cerró su participación sin alcanzar el objetivo de regresar al torneo olímpico. Menjívar aceptó que la afición tiene motivos para reclamar, aunque advirtió que a los seguidores no se les puede responder únicamente con promesas.
“A la gente lo que hay es que entregarle resultados”, manifestó. Al mismo tiempo, sostuvo que la salida del bache requiere trabajo sostenido y no soluciones inmediatas. Su lectura se distancia de la idea de que cada fracaso pueda atribuirse a una sola persona o a una única decisión, porque entiende que el problema debe analizarse en profundidad y con participación de todos los sectores vinculados al fútbol.
El jugador también pidió evitar diagnósticos extremos sobre la historia de la selección. Recordó que Honduras pasó de 1982 a 2010 sin disputar un Mundial, pero señaló que ese periodo no puede describirse automáticamente como una etapa de desastre permanente. Para él, los resultados internacionales deben interpretarse dentro de procesos deportivos más amplios, sin desconocer las deficiencias actuales ni convertir cada ciclo en una sentencia definitiva.
Respecto a la búsqueda de futbolistas hondureños en el extranjero, Menjívar consideró válidas ambas vías: desarrollar el talento local y convocar a jugadores formados fuera del país. Observó que antes se cuestionaba a los cuerpos técnicos por no explorar el exterior y que ahora también reciben críticas cuando lo hacen. Por ello, pidió respetar las opiniones distintas y convertirlas en cooperación, no en conflicto.
Mientras Olimpia intenta avanzar en la Copa Centroamericana con un plantel renovado, las palabras de su capitán reflejan dos debates paralelos: la necesidad de competir por títulos en el presente y la conveniencia de construir una base joven para el futuro. La respuesta definitiva dependerá de los resultados, especialmente cuando lleguen las eliminatorias directas, pero el club ha decidido asumir el riesgo y sus referentes, entre ellos Menjívar, han optado por acompañarlo públicamente.
