El 15 de julio Argentina volvió a situarse entre los dos mejores seleccionados del mundo al derrotar 2-1 a Inglaterra en semifinales del Mundial 2026. Lionel Messi, con dos asistencias decisivas, volvió a demostrar que su influencia sigue siendo determinante en los momentos clave del ciclo que comenzó en Qatar.

El capitán rosarino reiteró el mensaje que ya se ha convertido en sello del equipo: “disfruten, este equipo nunca les deja tirados”. La frase, repetida cuatro años después del título, refleja la continuidad de un proyecto que mantiene a Argentina en la élite sin depender de resultados aislados.
El próximo rival será España, un equipo que busca revancha. Messi, sin embargo, evitó cualquier exceso de confianza y limitó el análisis al presente: “Venimos de ser los mejores durante los últimos 4 años, duela a quien le duela”. Esa mesura, basada en títulos y no en declaraciones, sigue siendo el rasgo que distingue a esta generación.
