El presidente argentino Javier Milei confirmó que no asistirá a la final del Mundial 2026 entre Argentina y España. La decisión responde exclusivamente a una superstición personal: mantener intacta la rutina que siguió en los siete partidos previos. Milei verá el encuentro desde la residencia de Olivos, con su campera de YPF puesta, sin alterar el entorno que considera vinculado a los triunfos anteriores.

El mandatario reveló que se quitó la prenda durante el partido contra Suiza y que el gol del rival se produjo en ese momento. Desde entonces la considera un amuleto intocable. Esta elección contrasta con la comitiva española, encabezada por Pedro Sánchez y miembros de la Familia Real, que viajará al MetLife Stadium. Milei respaldó el mensaje de las Malvinas de los jugadores, aunque evitó que la Casa Rosada se utilice con fines políticos en caso de victoria. La actitud presidencial ilustra cómo las cábalas, arraigadas en la cultura futbolera argentina, pueden anteponerse incluso al protocolo diplomático sin generar rechazo interno.
