Millonarios recibió una sanción económica de la Dimayor por incumplir el Protocolo de Medios durante la jornada inaugural del torneo 2026-II. El club capitalino deberá pagar 8.754.525 pesos colombianos tras autorizar el ingreso de un menor de edad a la sala de conferencias de prensa tras la derrota 0-1 ante Atlético Bucaramanga en el estadio El Campín.
Contexto del partido y la derrota inicial
El encuentro del pasado fin de semana transcurrió con dominio local que no se tradujo en goles. Atlético Bucaramanga aprovechó una única oportunidad clara convertida por Emerson Batalla para llevarse los tres puntos. La frustración de los aficionados millonarios se manifestó de inmediato y se prolongó durante los días siguientes, centrada especialmente en las decisiones tácticas del entrenador Fabián Bustos. Ocho días después del resultado, el club enfrenta ahora una consecuencia administrativa que deriva directamente de la organización del evento.
La presencia del menor ocurrió durante la rueda de prensa posterior al partido. Un periodista cedió su turno de pregunta a su hijo Samuel, quien formuló consultas a los jugadores y al técnico Pablo Peirano de Bucaramanga. Aunque la imagen generó reacciones positivas en redes sociales por su carga emotiva, el Comité Disciplinario de la Dimayor determinó que se vulneró el reglamento vigente.

Fundamento normativo de la sanción
La Resolución 069 de 2026 emitida por el Comité Disciplinario cita el literal f) del artículo 78 del Código Disciplinario Único de la Federación Colombiana de Fútbol. El texto señala que el menor no contaba con autorización para acceder ni permanecer en la sala de conferencias, conforme al Protocolo de Medios de la Dimayor. El artículo 26 de ese mismo protocolo restringe el acceso exclusivamente a periodistas acreditados, personal del canal licenciatario y al oficial de medios de la entidad.
La responsabilidad recae sobre Millonarios por ser el equipo local y por tanto encargado de los controles de ingreso al estadio. La Dimayor considera que existió una falla en los filtros de seguridad y verificación de credenciales. Esta interpretación se sustenta en la normativa que asigna al club anfitrión la obligación de garantizar el cumplimiento de los protocolos establecidos para cada instalación deportiva.
Impacto operativo y precedentes
La multa representa un desembolso significativo para las finanzas del club bogotano en un momento en que debe preparar el partido de la segunda fecha ante Junior de Barranquilla. El encuentro está programado para las 20:15 horas con transmisión por Win Sports+. El castigo llega además en un contexto donde los clubes colombianos enfrentan crecientes exigencias en materia de organización de eventos y control de accesos.
Organismos como la Dimayor han reforzado en los últimos años los lineamientos sobre zonas restringidas dentro de los estadios. El objetivo declarado es preservar el orden y la profesionalidad de las áreas de trabajo periodístico. Casos similares en otras plazas han derivado en sanciones equivalentes, lo que indica que la aplicación de la norma no constituye un hecho aislado.
Reacciones y alcance de la medida
Hasta el momento ninguna de las partes involucradas ha emitido declaraciones públicas adicionales a las contenidas en el boletín oficial. El club Millonarios debe abonar el monto establecido antes de la disputa del siguiente compromiso. La resolución no contempla sanciones deportivas ni suspensiones de personas, limitándose al pago económico.
La decisión pone de relieve la tensión entre la dimensión humana de ciertos momentos y las exigencias formales de los reglamentos deportivos. Mientras la imagen del niño generó empatía entre los seguidores, la entidad rectora priorizó el cumplimiento estricto de las reglas de acreditación. Esta distinción entre percepción pública y aplicación normativa es habitual en el fútbol profesional colombiano.
El episodio también invita a reflexionar sobre los mecanismos de control en estadios de gran capacidad como El Campín. La correcta identificación de todos los asistentes a zonas sensibles sigue siendo un desafío logístico que los clubes deben resolver con antelación. La Dimayor, al imponer la multa, reafirma su rol de garante de la uniformidad en la aplicación de protocolos a lo largo del torneo.
