El Málaga CF, tras cerrar la defensa con Galilea y Calero, vigila el mercado por posibles lesiones. La falta de ritmo de Pastor y la rodilla de Murillo obligan a mantener alternativas listas ante el salto a Primera, donde la profundidad resulta decisiva.

José Marsá, central del KV Mechelen con vínculo hasta 2027, aparece como opción viable si su precio baja en el último año de contrato. Carlos Domínguez, del Celta, también está controlado por si no entra en los planes de Giráldez. El club prioriza la recuperación de sus titulares, pero actúa con prudencia para evitar desequilibrios defensivos en una temporada exigente.
