La derrota de Ilia Topuria ante Justin Gaethje en UFC Freedom 250 ha enfriado de forma notable la posibilidad de un combate contra Islam Makhachev. Javier Méndez, entrenador del campeón del peso wélter, considera que el resultado ha cambiado la hoja de ruta del hispano-georgiano: ya no bastaría con una victoria para volver a situarse ante una pelea de esa magnitud. Según su valoración, Topuria necesitaría encadenar resultados contundentes y recuperar una posición dominante antes de aspirar a subir de categoría para medirse con Makhachev.

Una derrota que altera la opción del supercombate
El enfrentamiento entre Makhachev y Topuria llevaba tiempo señalado como uno de los duelos más atractivos de las artes marciales mixtas. La expectativa se apoyaba en el recorrido de ambos y en la posibilidad de que Topuria buscara otro título en una división superior. Sin embargo, el tropiezo frente a Gaethje introduce un obstáculo deportivo en una negociación que ya estaba condicionada por la diferencia de pesos entre los dos peleadores.
En declaraciones a Red Corner MMA, Méndez fue explícito sobre el efecto de esa derrota. “Su derrota definitivamente ha cambiado el rumbo de esa pelea, ya que necesita sumar otro combate a su historial y hacerlo de manera espectacular”, afirmó. Para el técnico, una victoria de Topuria ante Gaethje habría reforzado su condición de referencia en el peso ligero y habría añadido un triunfo relevante a su trayectoria. El resultado contrario obliga ahora al Matador a reconstruir ese impulso competitivo.
La exigencia de volver a dominar el peso ligero
Méndez no planteó un único triunfo como respuesta suficiente. “Ni siquiera una victoria será suficiente; tendrá que conseguir más de una”, declaró al valorar las opciones de Topuria. Su posición sitúa el listón en recuperar el cinturón de la división y defenderlo posteriormente. Solo después de esos pasos, según el entrenador de Makhachev, la UFC y el propio campeón podrían contemplar que Topuria subiera de peso para perseguir un tercer título.
La condición tiene relevancia porque no se limita a resolver la derrota ante Gaethje. El camino descrito por Méndez exige que Topuria vuelva a consolidar su estatus en las 155 libras antes de abrir una conversación sobre las 170. No hay en sus palabras una confirmación de que el combate quede descartado definitivamente, pero sí una señal clara de que su celebración dependería de varios resultados posteriores y de una nueva demostración de dominio por parte del aspirante.
Las dudas sobre el salto al wélter
Además de la situación competitiva de Topuria, Méndez señaló el tamaño como otro factor decisivo. El entrenador expresó reservas sobre la adaptación física del peleador a una categoría superior. “No creo que, al ser un tipo más pequeño, su físico vaya a adaptarse tan bien como él quisiera a la categoría de peso wélter. Es un cambio grande, es un cambio grande”, sostuvo. La observación añade una objeción técnica a un duelo que ya tendría que superar las exigencias deportivas planteadas tras UFC Freedom 250.
Makhachev, por su parte, llega a este escenario después de defender por primera vez el título del peso wélter. El daguestaní venció por decisión unánime a Ian Machado Garry en UFC 330, un rival al que la información presentada describe como uno de los más complicados de su carrera. Ese triunfo mantiene a Makhachev como campeón de las 170 libras y como número uno del ranking libra por libra, mientras Topuria debe sumar nuevos resultados antes de que el posible cruce vuelva a ganar fuerza.
