Tras finalizar su contrato en junio sin activar la opción de renovación, Luka Modric mantiene intacta en Instagram su identidad como jugador del AC Milan. Esta señal, en plena era digital, confirma su disposición a continuar en San Siro bajo la dirección de Ruben Amorim.

El propietario Gerry Cardinale, el técnico portugués y Zlatan Ibrahimovic han mantenido contacto directo con el croata durante sus vacaciones en Dalmacia. Modric, eliminado con Croacia en el Mundial 2026, rechaza la retirada y elige un nuevo reto donde se siente valorado, pese a no haber alcanzado la Champions.
Se espera su firma a mitad de semana con un contrato idéntico al anterior: una temporada por 3,5 millones de euros más bonus. Amorim lo integrará como guía de Ricci y Jashari en un sistema de posesión intensa, alternándolo para preservar su energía y acercar al Milan a la segunda estrella.
