Johan Mojica protagonizó un cruce con un aficionado en Instagram durante sus vacaciones, después de disputar el Mundial de 2026 con la Selección Colombia. El lateral, todavía vinculado al Mallorca y sin definir si continuará allí o buscará un nuevo destino, reaccionó a una crítica sobre su capacidad para centrar.
Una respuesta que cambió el foco
El usuario le escribió: “Hazte un curso de Word para que aprendas a centrar”. Mojica respondió con dureza y trasladó la discusión del rendimiento deportivo al terreno económico: “Quizás no sé centrar, pero sí sé hacer plata, cosa que usted no sabe hacer. Siga centrando bien usted que yo sigo facturando”. El futbolista eliminó posteriormente el comentario.

La respuesta generó opiniones divididas. Algunos seguidores respaldaron que el jugador contestara a una provocación, mientras otros cuestionaron que utilizara sus ingresos como argumento y consideraron que no aceptó la crítica sobre un aspecto concreto de su juego. La posterior eliminación del mensaje sugiere que Mojica reconsideró el tono de la confrontación, aunque la captura y las reacciones ya habían amplificado el episodio.
El incidente no modifica, por ahora, su situación deportiva ni aporta novedades sobre su futuro profesional. Sin embargo, vuelve a mostrar el riesgo que enfrentan los futbolistas cuando responden directamente en redes sociales: una observación menor sobre el campo puede convertirse rápidamente en un debate sobre carácter, dinero y manejo de la imagen pública.
