Álvaro Montero volvió a quedar bajo presión en Argentina tras el empate de Boca Juniors frente a Vélez Sarsfield por la cuarta fecha de la Liga Profesional. El colombiano, que venía de destacarse ante Estudiantes, fue señalado por su reacción tardía en el tiro libre de Diego Valdés que abrió el marcador y condicionó el partido desde muy temprano.

Las críticas se apoyan en dos lecturas: el gol llegó por una jugada que exigía mejor ubicación y la barrera quedó mal armada, pero además el arquero no logró transmitir seguridad en un tramo en el que Boca necesitaba respuesta inmediata. Aunque luego evitó más daño con dos atajadas, el balance volvió a ser ambiguo y refuerza una tendencia: alterna actuaciones sólidas con errores que le cuestan caro en la evaluación pública.
Las notas de la prensa local reflejaron esa doble mirada. Sofascore le dio 7,0, mientras que medios como Olé y TyC Sports lo responsabilizaron en distinto grado por el empate. El dato de fondo es claro: Montero ya recibió siete goles en seis partidos y todavía no consolida una línea estable en el arco, un problema que Boca no puede permitirse si quiere sostener resultados en un torneo corto.
