Sporting Cristal perdió su invicto en el Torneo Clausura tras caer 2-1 ante Melgar en Arequipa. Roberto Mosquera explicó que el resultado reflejó la diferencia de preparación: el equipo arequipeño lleva cuatro años consolidado bajo Miguel Rondelli, mientras que el cuadro rimense apenas acumula un mes de trabajo bajo su dirección.

El entrenador celeste destacó el desgaste acumulado por disputar partidos cada tres días entre la Liga 1 y la Copa Sudamericana. Aunque el plantel se mantiene en buen estado físico, la falta de recuperación óptima en altura limitó la capacidad de mantener el ritmo durante los noventa minutos. La salida de Gustavo Cazonatti por motivos personales agravó el problema en el mediocampo, donde Cristal necesitaba un contención sólido para administrar el balón y recuperar posesión.
Mosquera rescató el compromiso mostrado por sus jugadores, que lucharon hasta el final pese a la inferioridad táctica. Esta entrega, señaló, es parte esencial del fútbol y puede inclinar partidos cuando las condiciones físicas y colectivas no son ideales. La brecha observada en Arequipa confirma que la solidez de un equipo se construye con tiempo y repetición, no solo con talento individual.
El próximo reto de Sporting Cristal será el miércoles 29 de julio ante RB Bragantino en la vuelta de los play-offs de la Copa Sudamericana. El encuentro exige una respuesta inmediata en un contexto de recuperación limitada y sin margen para errores.
