El fútbol español despide a Gonzalo Díaz Beitia, fallecido el pasado sábado a los 89 años. El Athletic Club comunicó la noticia de quien fuera uno de sus jugadores y técnicos más vinculados a la formación de jóvenes futbolistas. Su muerte activa también el recuerdo de una etapa decisiva para el CD Tenerife.
Dos temporadas que dejaron huella
Beitia llegó a la isla en el verano de 1961, recomendado por el entrenador Ljubisa Brocic y procedente del FC Barcelona, para integrar el equipo que afrontaba su histórica primera temporada en la máxima categoría. Como extremo izquierdo disputó 54 partidos entre las campañas 1961-1962 y 1962-1963, con 11 goles, cifras especialmente relevantes en una época sin sustituciones durante los encuentros.

Su estreno no pudo ser más significativo: marcó en la victoria por 3-0 ante el Mallorca, en la cuarta jornada de aquella temporada. Un año después, ya en Segunda División, firmó el gol del triunfo en el derbi frente a la UD Las Palmas (0-1), disputado en el Estadio Insular. Aquel tanto, logrado por un equipo condicionado por sanciones y lesiones, consolidó su condición de referente blanquiazul.
Tras abandonar Tenerife, el atacante vizcaíno pasó por el Atlético de Madrid, el CD Constancia y la UD Salamanca, donde se retiró con 30 años. Su segunda vida futbolística fue aún más prolongada: durante décadas trabajó en la cantera del Athletic, dirigió al filial y participó en la formación técnica y personal de varias generaciones en Lezama. El CD Tenerife le rendirá homenaje con crespones negros ante la UD Tamaraceite y un minuto de silencio durante su próximo partido liguero frente a la UD Almería.
