El nombre que cambió la cirugía del codo
Tommy John murió a los 83 años en su casa de Bradenton, Florida, mientras recibía cuidados paliativos y enfrentaba un cáncer de vejiga, además de otros problemas de salud. Su fallecimiento cierra la vida de un lanzador que terminó redefiniendo la medicina deportiva sin buscarlo: la operación que permitió salvar su carrera acabó llevando su nombre y se convirtió en una de las intervenciones más comunes en el béisbol moderno.

Su legado supera el mito quirúrgico. John ganó 288 partidos, lanzó más de 4.700 entradas y fue pieza clave de Yankees, Dodgers y Angels. La lesión de 1974 en el ligamento colateral cubital del codo izquierdo, que entonces solía terminar carreras, derivó en una recuperación de 18 meses y en un regreso exitoso en 1976 que cambió la trayectoria de miles de pitchers. Los Yankees lo despidieron como un referente de longevidad y excelencia, pero su impacto real fue más amplio: convirtió una lesión temida en un problema tratable y alteró para siempre la forma de entender la carrera de un lanzador.
