Neymar volvió a quedar bajo la lupa tras la clasificación de Santos a los cuartos de final de la Copa de Brasil. Después del triunfo 1-0 sobre Remo en Belém, el delantero se acercó a aficionados y dirigentes locales, separados por una valla, y respondió a los insultos con gestos y burlas. Según los videos difundidos, les gritó “¡eliminado, eliminado!” mientras avanzaba hacia los vestuarios.

Una provocación que elevó la tensión
Antonio Tonhão, presidente de Remo, cuestionó duramente la conducta del futbolista y lo calificó de “vagabundo”. Sus declaraciones reflejan que el episodio excedió la rivalidad deportiva y reavivó el debate sobre los límites de la provocación de una figura con enorme influencia pública. Neymar, en cambio, respondió en redes sociales con ironía: “Gracias por el cariño, Belém”, junto con un video en el que saludaba de forma sarcástica a los hinchas que lo hostigaban.
El conflicto se produjo después de un partido en el que Neymar ingresó como suplente y resultó decisivo. A los 74 minutos asistió a Rony para el único gol de la serie, que había comenzado con un empate sin goles el 1 de agosto. El resultado deportivo moderó las dudas sobre su aporte inmediato, pero la controversia volvió a desplazar el foco desde su rendimiento hacia su comportamiento.
Santos enfrentará a Atlético Mineiro en los cuartos de final, entre el 26 de agosto y el 2 de septiembre. Desde la eliminación de Brasil ante Noruega en los octavos del Mundial 2026, Neymar suma cuatro partidos con el club, dos goles y una asistencia. El atacante, de 34 años, evitó confirmar qué hará cuando termine su contrato en diciembre y admitió que todavía no tomó una decisión. Su padre y representante, sin embargo, descartó el retiro y aseguró que seguirá jugando. Santos también compite en la Copa Sudamericana y lucha por conservar su lugar en la primera división brasileña.
