Brasil venció 3-0 a Escocia y avanzó a octavos de final, pero el hecho más relevante fue el regreso de Neymar. El delantero del Santos ingresó en el segundo tiempo tras 20 meses de ausencia por lesión de rodilla, su primer partido oficial con la selección desde octubre de 2023.

La ovación del público al verlo entrar evidenció el valor simbólico de su reaparición. Con el resultado ya definido, el técnico Carlo Ancelotti optó por darle minutos a su figura más mediática en el tramo decisivo del torneo. Neymar se ubicó junto a Vinicius y buscó asociarse sin forzar jugadas, aunque solo registró un remate controlado por el arquero escocés.
Impacto en el plantel
La recuperación de Neymar representa un activo tangible para Brasil. Su presencia añade profundidad ofensiva y experiencia en partidos de alto voltaje, sin alterar el esquema que ya funcionaba con Matheus Cunha y Vinicius. El hecho de que el entrenador lo reserve hasta tener la clasificación asegurada muestra una gestión prudente de su estado físico.
Perspectivas inmediatas
El retorno llega en el momento oportuno. Brasil enfrenta la fase de eliminación directa con un jugador que históricamente resuelve partidos individuales. Aunque el rendimiento de Neymar dependerá de su ritmo de competencia, su sola disponibilidad modifica las opciones tácticas del equipo y obliga a los rivales a ajustar marcajes.
