Ángela Martínez finalizó quinta este martes en la prueba de diez kilómetros en aguas abiertas disputada en el río Sena. La nadadora alicantina, que había terminado décima en los Juegos Olímpicos anteriores y llegaba como subcampeona de la Copa del Mundo, peleó por las medallas durante buena parte de la carrera, pero perdió posiciones en el tramo decisivo, especialmente al afrontar de nuevo la zona de contracorriente.
La victoria fue para la italiana Ginevra Taddeucci, que se mantuvo en los puestos delanteros desde el inicio y terminó imponiendo una ventaja clara. La húngara Viktoria Mihalyvari Farkas, campeona europea el año pasado en Stari Grad, ocupó la segunda posición, mientras que su compatriota Linda Caponi completó el podio. La polaca Klaudia Tarasiewicz adelantó a Martínez en los últimos metros y relegó a la española al quinto puesto.

Una carrera marcada por las corrientes
El escenario fue el mismo Sena que hace dos años generó una intensa controversia por las condiciones del agua y el desarrollo de las pruebas olímpicas, aunque esta vez el río presentó un comportamiento menos revuelto. El recorrido se situó en un tramo más al sur de la Torre Eiffel y estuvo compuesto por ocho vueltas de 1,3 kilómetros, con diferencias apreciables entre los sectores a favor y en contra de la corriente.
Desde la primera vuelta, Martínez intentó interpretar esas variaciones mejor que sus rivales. En la primera remontada hacia la parte de contracorriente buscó la proximidad de las embarcaciones situadas junto a la orilla, una estrategia destinada a reducir la resistencia del agua y ganar metros con un menor gasto energético. Al comprobar que la maniobra no producía el efecto esperado, regresó al grupo para evitar un desgaste prematuro.
La española pasó cuarta por el primer giro, por detrás de la rusa Ekaterina Sorokina. Sus compatriotas Clara Martínez de Salinas y Candela Sánchez marchaban entonces undécima y más atrás, respectivamente. Tras la segunda vuelta, Sánchez había remontado hasta la decimocuarta plaza, mientras Martínez de Salinas, todavía en edad júnior con 19 años, conservaba una posición cercana al grupo principal.
Martínez buscó el ataque sin romper la carrera
Cuando la prueba se aproximaba a los tres kilómetros, el grupo de cabeza comenzó a fragmentarse. Martínez lanzó un primer amago sobre Taddeucci, pero la italiana respondió y el movimiento no prosperó. La iniciativa, sin embargo, permitió a la nadadora alicantina consolidarse en la tercera posición y confirmar que no se limitaría a esperar el desenlace.
En el ecuador de la carrera, las dificultades para avanzar contra la corriente comenzaron a tener un peso mayor. Mihalyvari seguía al frente en el kilómetro cinco, con un tiempo de 1:04:38, mientras Martínez aparecía sexta, a cuatro segundos. La diferencia se explicaba en parte por el paso de la española por el avituallamiento, una pausa breve pero suficiente para modificar temporalmente el orden de la prueba. La monegasca Lisa Pou se había colocado segunda y Taddeucci permanecía entre las principales candidatas.
Después de beber, Martínez recuperó terreno y encabezó un grupo distinto al de Mihalyvari. Volvió a enlazar con la húngara y se instaló en la segunda posición, alternándose con Pou y con la francesa Ines Delacroix. En ese momento, Taddeucci aprovechó la zona próxima a los barcos para progresar y asumir por primera vez el liderato. Mihalyvari reaccionó en el siguiente avituallamiento y recuperó provisionalmente la cabeza.
El último giro decidió las medallas
En torno al kilómetro 6,25, Martínez volvió a cambiar de trayectoria y buscó un carril interior. La apuesta le permitió escalar posiciones y situarse por primera vez al frente cuando nadaba a favor de corriente, a 3,1 kilómetros de la llegada. Su aceleración también tuvo consecuencias en el grupo: Mihalyvari perdió parte de su ventaja y Taddeucci quedó en disposición de disputar el triunfo.
El movimiento exigió un esfuerzo que la española no pudo sostener de la misma manera en la siguiente vuelta, nuevamente contra la corriente. Martínez cedió algunos puestos y terminó el penúltimo giro en la séptima posición, aunque todavía dentro de la zona de privilegio y con opciones de podio. La gestión de la energía pasó entonces a ser determinante: atacar demasiado pronto podía dejarla sin respuesta en el tramo final, pero esperar implicaba exponerse a los adelantamientos.
En la última vuelta encontró de nuevo una ruta alternativa al trazado principal, dominado ya por Taddeucci. La maniobra la devolvió a la cuarta plaza, a un segundo de Caponi, que había irrumpido en la lucha por las medallas. Quedaba menos de un kilómetro, incluida la parte de contracorriente que había condicionado el rendimiento de Martínez durante toda la prueba. La italiana Taddeucci mantuvo el control hasta proclamarse campeona; Mihalyvari aseguró la plata y Caponi se distanció lo suficiente para obtener el bronce.
Martínez, que había competido durante toda la jornada con aspiraciones de victoria, no pudo completar el adelantamiento y fue superada en el cierre por Tarasiewicz. El quinto puesto supone, aun así, una mejora respecto a su décima posición olímpica y confirma su presencia entre las principales especialistas internacionales, aunque deja abierta la cuestión de su capacidad para sostener los cambios de ritmo en un recorrido con corrientes tan diferenciadas.
Próximas pruebas para la delegación española
La alicantina centrará ahora su preparación en la natación en línea, cuya competición afrontará desde el próximo lunes en el Centro Acuático de París. La programación de aguas abiertas continuará este miércoles con Candela Sánchez y Clara Martínez de Salinas en la prueba de cinco kilómetros, en la que también participará Paula Otero. La salida está prevista para las 14:30 horas, con emisión en Teledeporte y RTVE Play.
Cuatro horas y media antes se disputará la prueba masculina de cinco kilómetros, con la presencia de los españoles Mateo García y Mario Méndez. Para Sánchez y Martínez de Salinas, la jornada supondrá una nueva oportunidad de progresar en el Sena después de una carrera de diez kilómetros en la que el ritmo, los avituallamientos y la elección de las líneas de nado determinaron un resultado más ajustado de lo que refleja la clasificación final.
