La salida de Tanguy Nianzou al Lille libera 5,5 millones de euros de límite salarial para el Sevilla FC. El central francés renunció al 70 % de su sueldo tras una negociación que incluyó un exhaustivo reconocimiento médico y la aprobación final del club galo. Esta operación desbloquea la capacidad de inscripción de nuevos jugadores, tal como había advertido el director deportivo José Ignacio Navarro ante la imposibilidad previa de registrar a nadie sin traspasos o reducciones salariales.

El fichaje de Nianzou, uno de los peores de la historia reciente del club, había lastrado la masa salarial durante cuatro temporadas sin apenas continuidad por lesiones. Su marcha permite reinvertir el 70 % del espacio liberado según la normativa de LaLiga y avanza la planificación de Navarro. En paralelo, el Sevilla espera cerrar el traspaso de Akor Adams al Venezia por 16,8 millones más variables, una operación que generaría plusvalías adicionales y facilitaría la llegada de un nuevo delantero.
Ambas salidas marcan el inicio real de la reconstrucción de plantilla. Sin la salida de Nianzou, el Sevilla permanecía paralizado; con ella, recupera margen para actuar antes de que la pretemporada avance.
