Nico Williams ha seguido al pie de la letra el plan trazado por la selección española para llegar a las eliminatorias del Mundial en las mejores condiciones posibles. Tras una temporada marcada por la pubalgia y una rotura muscular en mayo, el extremo navarro ha ido sumando minutos de forma progresiva sin forzar plazos.

Luis de la Fuente apostó desde el principio por su recuperación conservadora. El seleccionador sabía que tres futbolistas como Williams, Lamine Yamal y Víctor Muñoz podían cambiar cualquier partido si llegaban sanos a los cruces. Esa confianza empieza a dar resultados.
Minutos controlados y progresión clara
Contra Cabo Verde jugó solo cinco minutos. Frente a Arabia Saudí aumentó hasta media hora con sensaciones positivas. Ante Uruguay se espera un mayor protagonismo, aunque aún sin ser titular. El objetivo sigue siendo que en octavos ya pueda empezar como titular en la banda derecha y aportar desequilibrio sin completar los noventa minutos.
Los servicios médicos detectan que todavía le cuesta recuperar el ritmo competitivo tras tantos parones, algo previsible. Sin embargo, el cuerpo técnico mantiene la convicción de que los minutos en partido activarán su mejor versión justo cuando más se necesite. El plan no ha variado: evitar riesgos innecesarios pero tampoco ocultar una de las armas más peligrosas de España.
