Un niño de 4 años ingresó en el Hospital Pediátrico de Ciudad Ho Chi Minh con insuficiencia hepática aguda tras recibir paracetamol cada tres horas durante tres días. La dosis acumulada alcanzó 210 mg/kg, muy por encima del límite seguro de 60 mg/kg diarios. Al ingreso presentaba ictericia, somnolencia y valores de AST superiores a 4.200 U/L junto con trastornos de coagulación.

El equipo médico aplicó soporte respiratorio, N-acetilcisteína, recambio plasmático y diálisis continua durante tres sesiones. Tras más de dos semanas de tratamiento intensivo, la función hepática se normalizó y el menor fue extubado. Este caso evidencia que la automedicación sin respetar intervalos mínimos de cuatro a seis horas puede causar daño hepático irreversible en niños pequeños y subraya la necesidad de educación parental sobre el manejo correcto de la fiebre.
