Marc Cucurella ha alcanzado un lugar destacado en la selección española durante la Copa Mundial de la FIFA 2026. Su perfil como lateral izquierdo combina intensidad, recorrido y un estilo reconocible, pero su formación académica también forma parte de su trayectoria. Nacido el 22 de julio de 1998 en Alella, provincia de Barcelona, el jugador compaginó desde niño los estudios con el fútbol base, primero en el fútbol sala y luego en las academias del Espanyol y del FC Barcelona.
Formación inicial en El Masnou
Durante su infancia, Cucurella cursó la educación primaria y parte de la secundaria en la Escola Bergantí, situada en El Masnou. Allí completó hasta cuarto de la ESO. Esta etapa coincidió con los primeros pasos en el deporte, cuando jugaba en el FS Alella antes de incorporarse a las categorías inferiores del Espanyol. La rutina familiar resultaba clave: su madre organizaba los traslados entre las clases y los entrenamientos, permitiendo mantener el equilibrio entre ambas responsabilidades.

La estructura de la educación obligatoria en España establece la ESO como base antes de acceder al Bachillerato. Cucurella finalizó esa etapa sin interrupciones, según declaraciones propias recogidas en medios locales. Este dato confirma que cumplió con los requisitos mínimos exigidos por el sistema educativo antes de centrarse más intensamente en el fútbol.
Etapa en La Masia y Bachillerato
Al incorporarse a la cantera del FC Barcelona, Cucurella continuó sus estudios dentro de La Masia. Esta academia dispone de programas específicos que permiten a los jóvenes futbolistas compatibilizar el entrenamiento diario con las clases. En ese entorno completó el Bachillerato, el nivel posterior a la ESO que en España se cursa habitualmente entre los 16 y los 18 años.
La Masia no solo ofrece formación académica, sino que también enfatiza valores como la disciplina, la convivencia y la responsabilidad personal. Cucurella avanzó por las diferentes categorías del Barcelona hasta llegar al filial. Aunque solo disputó un partido oficial con el primer equipo, esa experiencia resultó determinante para su posterior salida a clubes como Eibar, Getafe, Brighton y Chelsea antes de su llegada al Real Madrid por 50 millones de euros.
Ausencia de estudios universitarios
No existe información pública fiable que indique que Cucurella haya iniciado o finalizado una carrera universitaria. Su trayectoria profesional se aceleró tras terminar el Bachillerato, momento en el que priorizó el desarrollo deportivo. Esta decisión resulta común entre futbolistas que alcanzan el profesionalismo antes de los 20 años y que deben adaptarse a calendarios de partidos y concentraciones intensos.
El caso de Cucurella ilustra cómo el sistema educativo español permite a los deportistas de élite completar la educación secundaria obligatoria y el Bachillerato dentro de estructuras deportivas especializadas. La Masia ha formado a generaciones de jugadores que combinaron ambas facetas, aunque el grado de éxito académico varía según las circunstancias individuales y las oportunidades posteriores.
Contexto del sistema educativo español
El Bachillerato representa el nivel máximo confirmado de Cucurella. Este ciclo prepara tanto para el acceso a la universidad como para ciclos formativos de grado superior. En el ámbito del deporte profesional, muchos jugadores optan por posponer o limitar los estudios superiores debido a las exigencias del calendario competitivo. No obstante, federaciones y clubes han impulsado en los últimos años programas de apoyo para que los futbolistas mantengan opciones formativas una vez finalizada su carrera.
La experiencia de Cucurella refleja un patrón habitual entre jugadores formados en La Masia: una base sólida de educación secundaria completada en paralelo al desarrollo técnico. Esta combinación ha permitido a varios exalumnos del Barcelona incorporarse al mercado laboral o continuar estudios una vez retirados del fútbol de alto nivel.
El defensor español ha mantenido un perfil discreto respecto a su vida académica fuera de las declaraciones puntuales sobre su paso por la Escola Bergantí y La Masia. Esta reserva resulta comprensible en un contexto donde la atención mediática se centra principalmente en el rendimiento deportivo durante competiciones internacionales como el Mundial de 2026.
