Lando Norris firmó una victoria limpia en el Gran Premio de Hungría que devuelve a McLaren a la cima de la Fórmula 1. El británico, que no subía a lo más alto desde Brasil 2025, controló la carrera por delante de Max Verstappen y Kimi Antonelli tras una serie de paradas que premiaron la estrategia del equipo. McLaren aprovechó el ritmo constante de sus monoplazas para neutralizar los intentos de undercut de Mercedes y Ferrari.

La salida marcó el tono de la jornada: Oscar Piastri lideró brevemente, pero Norris recuperó la iniciativa tras las primeras paradas. Antonelli, con penalización de tres posiciones, remontó hasta el podio gracias a un stint largo con el compuesto blando. Verstappen mantuvo el segundo puesto con dos adelantamientos clave sobre Lewis Hamilton y Lawson, demostrando que Red Bull sigue competitivo pese a la menor degradación de los neumáticos McLaren.
Entre los españoles, Fernando Alonso terminó decimocuarto tras alargar su primer stint con el blando y aprovechar la menor degradación del Aston Martin. Carlos Sainz, en cambio, cerró la tabla en decimonoveno tras un toque con Piastri que le costó cinco segundos de sanción. Ambos pilotos mostraron la diferencia de ritmo entre los equipos medios y la zona alta de la parrilla.
La carrera también dejó cambios en el calendario: Malasia acogerá el Gran Premio de Baréin en Sepang del 2 al 4 de octubre. En la clasificación, Antonelli lidera con 219 puntos, seguido de Hamilton y Russell, mientras Norris asciende al cuarto puesto con 128 unidades.
