Lando Norris recibirá una sanción de diez posiciones en la parrilla del Gran Premio de Bélgica tras la instalación de una cuarta unidad electrónica de potencia en su McLaren. El equipo británico tomó esta decisión para corregir problemas de fiabilidad que ya habían provocado averías graves en China, Japón y Mónaco, agotando el límite reglamentario de tres unidades.

McLaren optó por asumir la penalización en Spa precisamente porque las características del circuito facilitan los adelantamientos, a diferencia de las próximas citas en Hungría y Zandvoort. La nueva unidad incorpora mejoras de fiabilidad desarrolladas por Mercedes-AMG High Performance Powertrains y se mantendrá durante el resto de la temporada para evitar futuras sanciones.
Estrategia a largo plazo
La medida refleja un cálculo calculado: sacrificar posiciones en una carrera donde recuperar terreno es viable a cambio de estabilidad mecánica en las últimas diez pruebas. Norris podrá así maximizar puntos sin interrupciones, un factor determinante en una temporada donde la constancia suele decidir el campeonato.
