Lando Norris puso fin a ocho meses sin victorias al imponerse con autoridad en el Gran Premio de Hungría. El piloto de McLaren aprovechó un error de su compañero Oscar Piastri en la salida y un incidente posterior para tomar el control de la carrera desde boxes.

El ritmo mostrado por McLaren permitió a Norris mantener la ventaja una vez recuperó el liderato. Piastri, que había tomado el primer puesto tras un despiste del vigente campeón en la segunda curva, sufrió luego un choque al doblar a Carlos Sainz y, más tarde, una avería en la caja de cambios que lo obligó a retirarse.
Max Verstappen heredó el segundo puesto y Kimi Antonelli completó el podio, mientras Lewis Hamilton y George Russell perdían posiciones por sendas penalizaciones e incidentes. La victoria devuelve a Norris a la pelea por el título justo antes del receso de verano y confirma que McLaren ha recuperado la competitividad necesaria para disputar cada carrera.
