La Selección argentina venció 2-1 a Inglaterra en semifinales del Mundial 2026 y avanzó a la final contra España. En ese contexto, Kate Cassidy, pareja de Liam Payne, publicó en Instagram una imagen del televisor de su hogar que mostraba el marcador 1-0 a favor de los británicos a los 75 minutos. La foto, que capturó el momento previo al vuelco definitivo con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, circuló rápidamente entre sus casi un millón de seguidores.

El episodio adquiere mayor relieve porque conecta la esfera personal de Cassidy con el fervor futbolero. La publicación no incluyó comentarios explícitos, pero su mera difusión en tiempo real evidenció cómo las redes convierten derrotas deportivas en espacios de duelo compartido. Al mismo tiempo, el gesto previo de Louis Tomlinson, quien firmó una camiseta argentina con la frase “Inglaterra campeón de la Copa del Mundo ‘26”, generó una ola de bromas sobre supuestas “mufas”. Esa dedicatoria, compartida por una hincha, alimentó el relato de mala suerte que los usuarios asociaron con la eliminación británica.
La coincidencia entre la confianza pública expresada por Tomlinson semanas antes y el resultado final ilustra el peso que las cábalas siguen teniendo en la narrativa futbolera argentina. Más allá del marcador, el caso muestra cómo figuras vinculadas al mundo del entretenimiento quedan atrapadas en el ecosistema de supersticiones y memes que rodea cada partido decisivo, transformando una derrota deportiva en un fenómeno de conversación digital inmediata.
