LaLiga EA Sports estrenará el 15 de agosto una temporada con nuevas normas arbitrales destinadas, sobre todo, a reducir las pérdidas de tiempo y a cerrar vacíos interpretativos. El Comité Técnico de Árbitros (CTA) incorpora medidas ya aplicadas en el Mundial de 2026, después de evaluar su funcionamiento. La competición concluirá el 24 de mayo de 2027.
Más presión contra las demoras
El futbolista sustituido deberá abandonar el campo en un máximo de diez segundos desde la señal del cambio. Si no lo hace, su reemplazo tendrá que esperar hasta la primera interrupción posterior y, además, un minuto de tiempo real desde la reanudación. La medida traslada al jugador la responsabilidad de no convertir las sustituciones en una herramienta para enfriar el partido.
También se endurece el control sobre las supuestas lesiones de los porteros. Cuando el juego se detenga por una dolencia del guardameta, el entrenador tendrá diez segundos para designar a un jugador de campo que permanezca fuera al menos un minuto. Si no lo hace, saldrá automáticamente el capitán. Quedan excluidos los casos de falta, choque entre jugadores o sangrado, cuando la atención médica resulta objetivamente necesaria.

Los retrasos en los saques también tendrán una respuesta directa: perder tiempo en un saque de banda puede provocar que se conceda al rival, mientras que superar el límite en un saque de puerta se castigará con córner para el contrario, tras una cuenta atrás arbitral de cinco segundos. El objetivo es que la sanción afecte de inmediato al equipo que intenta obtener ventaja con la demora.
Penaltis y VAR: criterios más precisos
El doble toque accidental en un penalti queda regulado de forma expresa. Si el balón entra, el lanzamiento se repetirá; si se falla, contará como errado. La aclaración responde a la polémica del penalti de Julián Álvarez ante el Real Madrid y evita que una misma acción reciba interpretaciones distintas.
El VAR podrá corregir una segunda amarilla claramente equivocada, una tarjeta mostrada al jugador incorrecto y determinados saques de esquina concedidos de forma errónea, siempre que la jugada no se haya reanudado rápidamente. También podrá intervenir ante infracciones graves de atacantes cometidas antes de tiros libres o córners cuando tengan un efecto directo sobre un gol, una ocasión manifiesta o una expulsión. El nuevo marco amplía la precisión tecnológica, pero mantiene como límite la continuidad del juego.
