Claves que ya no bastan
Competir en la Liga actual exige dominar tres variables que el Obradoiro manejó bien la pasada temporada: el rebote ofensivo, una rotación amplia y jugadores capaces de decidir en los minutos finales. El valor del rebote en ataque no está solo en sumar segundas opciones, sino en aumentar el volumen real de tiro en un torneo que se resuelve muchas veces por margen mínimo. En un contexto más rápido y físico, además, disponer de menos de diez jugadores fiables penaliza de forma evidente.

La duda de fondo está en si el equipo podrá repetir ese perfil competitivo sin perder eficacia en los tramos decisivos. Alex Barcello encarna ahora esa incógnita: mantener la producción en situaciones de clutch time no depende solo del talento, sino de cuánto cambien el contexto, los roles y las ausencias respecto al curso anterior. Ahí se mide si el Obradoiro conserva una ventaja real o solo el recuerdo de haberla tenido.
