La Comunitat Valenciana conmemora este año el 750 aniversario del fallecimiento de Jaume I, el rey que fundó el Reino de Valencia en el siglo XIII. El acto central de los actos institucionales ha recuperado el primer verso del himno regional, «Per a ofrenar noves glòries a Espanya», como expresión de una identidad que se define por la aportación al proyecto común español y no por la confrontación.
Orígenes históricos del Reino de Valencia
Jaume I conquistó el territorio en 1238 y dotó al nuevo reino de instituciones propias, fueros y personalidad jurídica diferenciada. Aquella creación no surgió como un proyecto aislado, sino que se integró desde el primer momento en la Corona de Aragón y, con el paso de los siglos, en la monarquía española. Los historiadores coinciden en que la identidad valenciana se construyó sobre la lealtad a un marco superior y no sobre la negación del mismo.
Durante los últimos meses, diversos actos oficiales han repasado este recorrido. Las instituciones autonómicas han organizado exposiciones, conferencias y publicaciones que subrayan el equilibrio entre el derecho civil valenciano y la Constitución española de 1978. El objetivo declarado es mostrar que la defensa de las señas propias no requiere excluir la pertenencia a España.
Ferran Torres y el gol que une dos banderas
El pasado 13 de julio, durante la final del Mundial de fútbol, el valenciano Ferran Torres, natural de Foios, marcó el tanto decisivo que dio el título a la selección española. La imagen del jugador celebrando envuelto en la Senyera se difundió inmediatamente por todo el mundo. Para muchos observadores, ese gesto sintetizó la idea de que un valenciano puede aportar una gloria deportiva a España sin renunciar a su origen.

El episodio ha sido citado en varios discursos institucionales como ejemplo actual de la frase del himno. Las redes sociales y los medios locales registraron miles de mensajes que vinculaban el tanto con la tradición histórica de contribución valenciana al conjunto de España.
Nino Bravo y la proyección cultural más allá de las fronteras
Minutos después del gol, la emisora oficial del evento emitió «Un beso y una flor» de Nino Bravo. El cantante, fallecido en 1973, sigue alcanzando nuevos públicos gracias a las plataformas digitales. Sus grabaciones acumulan millones de reproducciones anuales y han sonado en celebraciones deportivas de distintos países. Esta presencia internacional se interpreta como otra forma de «ofrenar noves glòries» desde la Comunitat Valenciana.
El mismo patrón se repite en otros ámbitos. La obra de Joaquín Sorolla sigue expuesta en los principales museos europeos y americanos. Vicente Blasco Ibáñez proyectó la Albufera en la literatura universal. Santiago Calatrava ha dejado su firma en ciudades de cuatro continentes. Cada uno de estos nombres aparece en los materiales divulgativos editados con motivo del aniversario.
El debate sobre la identidad y los símbolos
En los últimos años, algunos sectores políticos han intentado vincular los símbolos autonómicos exclusivamente a posiciones independentistas. Sin embargo, las encuestas publicadas por el Centro de Investigaciones Sociológicas y por institutos autonómicos muestran que la mayoría de los valencianos considera compatible el sentimiento de pertenencia a la Comunitat y a España. Los actos del 750 aniversario han buscado reforzar esa doble identificación sin generar polémica.
Las autoridades han insistido en que el himno y la Senyera pertenecen a todos los valencianos, independientemente de su orientación política. Esta afirmación se ha repetido en los discursos de la Generalitat y de los ayuntamientos de las principales ciudades.
Perspectivas para los próximos años
Los responsables de los actos conmemorativos han señalado que el legado de Jaume I debe servir para impulsar proyectos de cooperación entre la Comunitat Valenciana y el resto de España en materia de investigación, comercio e infraestructuras. El énfasis se pone en la capacidad de generar riqueza y conocimiento que beneficie al conjunto del país.
El calendario de actividades se prolongará hasta finales de año e incluirá encuentros académicos, exposiciones itinerantes y actos institucionales en la ciudad de Valencia. El objetivo final, según las fuentes consultadas, es presentar una identidad valenciana segura de sus raíces y abierta a la colaboración con el resto de España.
