El apellido Cucurella surge en Cataluña, con registros concentrados en Barcelona y Girona. Se trata de un nombre toponímico medieval que identifica a familias asentadas en elevaciones del terreno.

La raíz principal procede del catalán “cucurulla”, derivado del latín “cuculla”, que alude a la cima cónica de una colina. Esta etimología describe el lugar de residencia original de los linajes portadores del apellido.
Una interpretación secundaria lo vincula con capuchas medievales, pero la referencia geográfica cuenta con mayor respaldo documental. En la actualidad, el apellido mantiene su vínculo con el relieve del nordeste peninsular y adquiere proyección internacional a través del deporte.
El caso ilustra cómo los apellidos medievales conservan datos precisos sobre el entorno físico y cómo esa información permanece intacta pese a la difusión global del nombre.
