Naomi Osaka avanzó a la tercera ronda del Abierto de Estados Unidos tras superar una fase de desconcierto en su partido ante Katerina Siniakova, mientras la filipina Alex Eala confirmó su progresión con una victoria que volvió a convertir las gradas de Nueva York en un punto de encuentro para sus seguidores. La jornada también dejó presencia latinoamericana en la siguiente etapa, con los triunfos del argentino Francisco Cerúndolo y del chileno Alejandro Tabilo, y una eliminación relevante: la del canadiense Félix Auger-Aliassime, tercer preclasificado del torneo.
Osaka, dos veces campeona del US Open, venció a la checa Siniakova por 6-2, 5-7 y 6-1 en el estadio Arthur Ashe. El resultado mantiene abierta su aspiración de obtener un tercer título en Flushing Meadows, una posibilidad que depende tanto de la autoridad mostrada en el primer y tercer set como de su capacidad para reducir las oscilaciones que le costaron el segundo parcial. La japonesa, tercera cabeza de serie, inició con precisión desde el fondo de la pista y aprovechó su potencia para dominar los intercambios cortos.

Una reacción necesaria para Osaka
La primera manga duró apenas 30 minutos y ofreció la versión más sólida de Osaka. Registró solo cuatro errores no forzados, sostuvo el control con su saque y encontró profundidad suficiente para impedir que Siniakova desarrollara un juego más variado. La diferencia inicial parecía encaminar el partido hacia una resolución breve, especialmente cuando Osaka tomó ventaja de 4-2 en el segundo set.
Sin embargo, el desarrollo cambió de forma marcada. La japonesa acumuló 20 errores no forzados en el segundo parcial, una cifra que refleja la pérdida de consistencia en sus golpes y permitió a Siniakova prolongar los puntos y capitalizar las dudas de su rival. La checa encontró margen para igualar el encuentro al adjudicarse el set por 7-5, obligando a Osaka a responder bajo una presión que no había enfrentado en la primera hora de juego.
La respuesta llegó con rapidez en la manga decisiva. Osaka quebró el servicio para colocarse 2-0 y recuperó la iniciativa con una secuencia de golpes más controlada. En uno de los puntos decisivos, cerró un peloteo de 19 impactos con una volea para asegurar el siguiente juego. Al término del encuentro, su reacción pareció expresar más alivio que euforia, una señal comprensible en una competición donde los detalles de continuidad pueden definir el trayecto de las principales favoritas.
La imagen de Osaka también volvió a atraer atención fuera del marcador. Para su presentación en el Arthur Ashe vistió de plateado y blanco, con una chaqueta larga y visera. Tres días antes, en su estreno nocturno, había elegido ropa negra y trenzas tipo cornrows bajo una banda, en referencia al exjugador de la NBA Allen Iverson. Sus apariciones combinan una identidad visual cuidada con un desafío deportivo más exigente: sostener el nivel necesario para competir por el título a lo largo de dos semanas.
Eala convierte el respaldo de las gradas en impulso competitivo
Más temprano, Alex Eala derrotó a la ucraniana Oleksandra Oliynykova por 6-1 y 6-4. La filipina, decimoséptima preclasificada, comenzó el partido con una contundencia que marcó el tono del encuentro: ganó los primeros nueve puntos. Ese arranque le permitió tomar una ventaja inmediata ante una adversaria que había vencido a Eala en el único duelo previo entre ambas.
La victoria tuvo una dimensión especial por el respaldo visible de aficionados filipinos en Nueva York. Eala reconoció el significado de esa presencia después del partido. “Creo que cada quien representa algo a su manera. Yo soy filipina y lo represento con orgullo”, señaló. “Y gran parte del público aquí hoy es filipino y estoy segura de que ellos comparten ese sentimiento”. La respuesta de las tribunas mostró cómo la presencia de deportistas de países con menor tradición en las rondas finales de los Grand Slam puede ampliar el interés y la identificación alrededor del torneo.
En el plano competitivo, Eala deberá administrar una expectativa creciente. Su condición de preclasificada y su acceso a la tercera ronda confirman que ya no es solamente una jugadora seguida por el componente simbólico de su representación nacional. El reto será sostener la agresividad de su inicio y gestionar los momentos de mayor tensión, como el segundo set ante Oliynykova, cuando los partidos suelen exigir más paciencia y precisión táctica.
Latinoamérica gana espacio y Auger-Aliassime se despide
La tercera ronda contará asimismo con Francisco Cerúndolo y Alejandro Tabilo, una coincidencia significativa para el tenis sudamericano. El argentino y el chileno alcanzaron esa instancia por primera vez en un US Open, en una edición que les abre la posibilidad de medir su consistencia en el tramo donde el nivel de oposición suele elevarse. Su presencia prolonga la representación regional en un torneo dominado históricamente por jugadores de las principales potencias tenísticas.
El contraste de la jornada lo ofreció Auger-Aliassime. El canadiense se convirtió en el jugador mejor preclasificado eliminado hasta el momento, una salida que altera la parte del cuadro en la que estaba situado y confirma la volatilidad habitual de los primeros días en Nueva York. La eliminación de un tercer cabeza de serie no garantiza un camino sencillo para los demás competidores, pero modifica la distribución de favoritos y aumenta la importancia de aprovechar cada oportunidad.
Con Osaka aún en carrera por añadir otro trofeo neoyorquino a los conquistados en 2018 y 2020, Eala respaldada por una afición especialmente activa y Cerúndolo y Tabilo instalados por primera vez en la tercera ronda, el torneo entra en una fase de definiciones. Los resultados de la jornada no resuelven la lucha por el campeonato, pero delimitan un escenario en el que la regularidad, la gestión de la presión y la capacidad de recuperarse de los pasajes adversos serán tan determinantes como el talento exhibido en los primeros partidos.
