Azzedine Ounahi ya se encuentra de nuevo en Girona después de disfrutar de varias semanas de descanso tras su participación en el Mundial con Marruecos. El centrocampista se reincorporó a la disciplina del conjunto rojiblanco mientras el mercado mantiene abierta una de las principales incógnitas de la plantilla. A día de hoy, no existe una oferta definitiva por el internacional marroquí, aunque el interés de varios clubes ha convertido su situación en uno de los asuntos prioritarios del verano para el club catalán.
Ounahi afronta las próximas semanas con un escenario todavía por definir. Su rendimiento durante la pasada temporada, unido a la visibilidad alcanzada en la cita mundialista, ha ampliado el grupo de equipos que siguen su evolución. Entre ellos figuran clubes de LaLiga y entidades extranjeras, atraídos por un futbolista que fue una pieza habitual en el combinado africano y que ha elevado su cotización deportiva en un momento decisivo de su carrera.

Interés creciente, pero sin propuesta formal
Durante las últimas semanas, el nombre del centrocampista ha aparecido vinculado a distintos equipos del campeonato español. El Villarreal se encuentra entre los clubes relacionados con su situación, mientras que también habrían llegado consultas, a través del entorno del futbolista, de entidades de la dimensión del Barcelona y el Real Madrid. En esos casos, el objetivo habría sido conocer las condiciones de una eventual operación y la disponibilidad del jugador, no presentar una oferta cerrada.
La diferencia entre una consulta y una propuesta formal resulta especialmente relevante en el caso de Ounahi. El interés acumulado confirma que el futbolista tiene mercado, pero todavía no permite anticipar ni el destino ni el precio final de una posible salida. Para el Girona, esa demanda representa una baza negociadora: cuantos más clubes permanezcan atentos, mayores son las posibilidades de que la operación responda a sus expectativas económicas y deportivas.
El club catalán considera que Ounahi es uno de los activos más importantes de su plantilla. Por ese motivo, Montilivi no tiene previsto facilitar su marcha a cualquier precio y, hasta ahora, no ha movido ficha para acelerar una salida. La estrategia pasa por evaluar las propuestas que puedan llegar y mantener una posición firme mientras el mercado avance, especialmente porque el jugador difícilmente parece llamado a continuar en Segunda División si aparece una oferta adecuada de un proyecto de superior categoría.
El Ajax pierde terreno en la carrera
Uno de los equipos que durante un tramo del mercado parecía mejor colocado era el Ajax dirigido por Míchel. El técnico madrileño conoce bien a Ounahi y esa relación podía favorecer un acercamiento. Sin embargo, la llegada de Brandt habría descartado por completo la posibilidad de que el conjunto neerlandés incorporase al centrocampista marroquí.
Además del cambio en la planificación del Ajax, las pretensiones económicas del Girona y la competencia por el futbolista habrían debilitado la posición del club neerlandés. La operación, por tanto, no se habría frustrado únicamente por una cuestión deportiva: también pesa el coste de la transferencia y la necesidad de que el comprador considere asumible la inversión en un mercado con varias alternativas para el jugador.
La retirada del Ajax reduce una de las vías que parecían más concretas, pero no cierra el escenario. El interés de equipos españoles y las consultas procedentes de clubes de mayor dimensión mantienen abierta la posibilidad de que aparezca una propuesta durante las próximas semanas. En este contexto, el Girona prioriza el control de los tiempos antes que una resolución inmediata.
Una pieza importante para la planificación rojiblanca
La situación de Ounahi también condiciona la planificación deportiva del Girona. Mientras no se concrete su futuro, el club debe trabajar con dos hipótesis: contar con él para iniciar la temporada o preparar una eventual sustitución. Esa incertidumbre afecta tanto a la composición del centro del campo como a la capacidad del equipo para definir otras operaciones, ya que una venta importante podría liberar recursos para reforzar distintas posiciones.
Desde el punto de vista del futbolista, regresar a los entrenamientos le permite recuperar la dinámica competitiva y mantenerse al margen de las especulaciones que acompañan a cualquier jugador seguido por varios clubes. Su reincorporación no implica, sin embargo, que su continuidad esté garantizada. Ounahi vuelve a trabajar con el Girona mientras las partes esperan que el mercado determine si existe una oferta capaz de satisfacer al club y ofrecer al jugador un salto acorde con su proyección internacional.
El mercado marcará el próximo capítulo
La hoja de ruta del Girona es clara: no precipitarse, proteger el valor de uno de sus principales activos y estudiar cada escenario con la expectativa de cerrar una operación beneficiosa para todas las partes. La elevada demanda puede favorecer al club, pero solo se traducirá en un traspaso si alguno de los interesados convierte sus contactos iniciales en una propuesta concreta.
Hasta entonces, Ounahi seguirá vistiendo de rojiblanco y trabajando con normalidad en Girona. Su regreso devuelve una pieza relevante a la dinámica del equipo, pero también reabre una cuestión que acompañará al club durante buena parte del verano. El próximo destino del centrocampista marroquí continúa sin resolverse y dependerá, en última instancia, de la combinación entre sus aspiraciones, las condiciones económicas exigidas por el Girona y la decisión de los clubes que han mostrado interés.
