En Dallas, Mikel Oyarzabal volvió a aparecer en el momento decisivo. Con España y Francia igualadas, el delantero de la Real Sociedad transformó el penalti que decidió el semifinal del Mundial y colocó a la Roja en la final. El tanto, el quinto del jugador en un Mundial, iguala el registro de David Villa y Emilio Butragueño.

Oyarzabal no solo resolvió desde los once metros. Antes, su presión alta junto a Dani Olmo limitó la salida del balón francés y permitió a España mantener el control. En la jugada del segundo gol, abandonó su posición para arrastrar marcas y abrir el espacio que utilizó Pedro Porro. Esa lectura del juego, ajena al foco mediático, explica por qué Luis de la Fuente confía en él para las grandes citas.
Con 14 goles en la temporada 2025-2026, Oyarzabal supera ya el anterior récord de Villa. Su capacidad para rendir sin protagonismo personal sigue siendo el factor que diferencia a España en momentos de máxima exigencia.
