El próximo cruce entre Málaga CF y Levante UD tendrá en Pablo Martínez un protagonista con doble pertenencia. El actual blanquiazul militó siete temporadas en el conjunto granota, llegó a portar el brazalete de capitán y se suma a una lista de 29 jugadores que defendieron ambas camisetas. Su caso resume una relación deportiva sostenida por ascensos, figuras compartidas y trayectorias que enlazan dos clubes con fuerte tradición en el fútbol español.

De Sandro a los ascensos compartidos
Entre los nombres más significativos sobresale Sandro Sierra. Tras llegar al Málaga en Segunda B en 1997, el canario se convirtió en referente de una etapa que culminó con dos ascensos consecutivos hasta Primera División. Después firmó por el Levante, donde también logró subir a la máxima categoría bajo la dirección de Manolo Preciado. Su recorrido explica por qué sigue siendo una figura especialmente reconocida por el malaguismo: no fue un simple tránsito entre clubes, sino un futbolista decisivo en dos proyectos de crecimiento.
La nómina incluye además a jugadores como Salva Ballesta, Manolo Reina, Javi Guerra, Samu García, Sadiku, Ignasi Miquel o Xavi Torres. La coincidencia no responde solo a la movilidad habitual del mercado: Málaga y Levante han compartido durante décadas perfiles ligados a objetivos similares, especialmente la pelea por ascender, consolidarse o regresar a la élite.
Los banquillos prolongan el vínculo
La conexión también alcanza a los entrenadores. Juande Ramos, Bernd Schuster y Juan Ramón Muñiz dirigieron a ambos equipos; este último dejó una huella especialmente medible al ascender al Málaga en 2008 y al Levante en 2017, campaña en la que los granotas sumaron 84 puntos y aventajaron en 14 al Girona. Javi Calleja, exjugador malaguista y técnico levantinista durante 58 encuentros, añade otro nexo relevante.
La historia se extiende incluso al desaparecido CD Málaga, con nombres como Wanderley, figura del primer ascenso levantinista a Primera en 1963. Esa continuidad histórica convierte el duelo en algo más que un enfrentamiento puntual: es la reunión de dos trayectorias que han coincidido repetidamente en jugadores, técnicos y ambiciones de ascenso.
