Pablo Ramón se encuentra muy cerca de convertirse en jugador del Racing de Santander de forma definitiva. El central, que ya defendió la camiseta verdiblanca la pasada temporada en calidad de cedido, ha quedado fuera de los planes del Espanyol para la nueva campaña y el club cántabro trabaja activamente para incorporarlo en propiedad.
El defensa regresó este verano a la Ciutat Esportiva Dani Jarque tras su préstamo en Santander. Sin embargo, el técnico Manolo González no lo ha incluido en la plantilla que prepara la pretemporada. Según fuentes cercanas al club perico, la decisión responde exclusivamente a criterios deportivos dentro de la reestructuración de la plantilla y no a ninguna cuestión disciplinaria.
Contacto mantenido durante el verano
La relación entre Pablo Ramón y el Racing nunca se interrumpió. Durante los meses de verano, el jugador mantuvo conversaciones con el cuerpo técnico y con el director deportivo Chema Aragón, quien impulsó su llegada la temporada anterior. El rendimiento mostrado en el campo y la buena adaptación al grupo convencieron tanto al entrenador como a la dirección deportiva del club cántabro.
El propio futbolista expresó su deseo de continuar en Santander siempre que no encontrara un hueco en el primer equipo del Espanyol. Esa disposición ha facilitado las negociaciones actuales, que avanzan con discreción pero con una hoja de ruta clara.
El ascenso modifica las prioridades
La situación actual difiere notablemente de la del pasado verano. El Racing ya milita en Primera División y busca soluciones definitivas en el mercado, no nuevas cesiones. El club verdiblanco pretende cerrar la operación mediante un traspaso o, en su defecto, conseguir la salida del jugador con la carta de libertad, siempre dentro de parámetros económicos asumibles para su presupuesto.
El central conserva contrato con el Espanyol hasta junio de 2028, por lo que cualquier movimiento requiere el acuerdo de la entidad barcelonesa. El Racing confía en que el coste no resulte elevado, dado que Ramón no forma parte de los planes de Manolo González.

Necesidades defensivas del Racing
A poco más de un mes del inicio de la competición, la plantilla del Racing presenta carencias evidentes en el eje de la zaga. Actualmente solo cuentan con Facu González y Manu Hernando como centrales del primer equipo. Jorge Salinas ha sido reconvertido a lateral y, en principio, seguirá en esa demarcación.
El club necesita incorporar al menos dos defensas centrales para completar la línea. Pablo Ramón aparece como el candidato más avanzado para ser el primero en llegar. Su experiencia previa en el vestuario reduce el riesgo de la operación y permite una integración más rápida.
El Espanyol renueva su defensa
La posible salida de Ramón coincide con la renovación que el Espanyol está llevando a cabo en su centro de la defensa. Fernando Calero finalizó contrato y ya ha fichado por el Málaga. Monchi ha señalado la incorporación de un central como una de las prioridades del mercado de verano.
La decisión de prescindir del jugador aumenta la urgencia de cerrar nuevas incorporaciones en esa posición antes del inicio de la pretemporada. El cuerpo técnico necesita definir cuanto antes la estructura defensiva que competirá en LaLiga.
Beneficios para todas las partes
La operación presenta ventajas claras para los tres implicados. El Racing recuperaría a un defensor que ya conoce y que demostró su valía durante la cesión. Pablo Ramón obtendría continuidad en la máxima categoría dentro de un proyecto que le resulta familiar. El Espanyol, por su parte, liberaría una ficha y resolvería la situación de un futbolista que no entra en sus planes inmediatos.
El rendimiento del central durante su etapa en Santander dejó una valoración positiva. Conoció el vestuario, se adaptó al estilo de juego del equipo y respondió en los partidos en los que tuvo minutos. Esa experiencia previa constituye un aval importante para el club cántabro a la hora de valorar el riesgo de la inversión.
En Santander se percibe que el acuerdo está cada vez más cerca. Queda por definir la fórmula económica definitiva, pero todas las partes muestran voluntad de llegar a un entendimiento antes de que concluya el mercado de fichajes.
