La Leagues Cup 2026 comenzó con un balance adverso para los clubes mexicanos. Pachuca y Atlas perdieron por 3-1 ante FC Cincinnati y Columbus Crew, respectivamente, en partidos disputados en territorio estadounidense. Ambos equipos dejaron escapar ventajas o posibilidades de competir en el marcador y ahora están obligados a sumar en la siguiente jornada para conservar opciones de avanzar en el torneo.
Los resultados reflejaron dos problemas recurrentes para los representantes de la Liga MX en esta primera fecha: la dificultad para sostener el control después de recibir un golpe y los errores defensivos cometidos en zonas de salida o a balón parado. Aunque los dos conjuntos mexicanos lograron marcar, ninguno encontró la regularidad necesaria para transformar sus momentos favorables en puntos.
Pachuca pierde el control tras adelantarse
Pachuca fue el primero en entrar en acción y tuvo un comienzo alentador frente al FC Cincinnati. Apenas al minuto 7, Adrián Alcaraz aprovechó una llegada al área para abrir el marcador y colocar a los Tuzos en ventaja. El tanto prematuro parecía ofrecer un escenario favorable para el equipo hidalguense, que consiguió castigar pronto a un rival que actuaba como local.
La respuesta estadounidense, sin embargo, modificó rápidamente el desarrollo del encuentro. Cincinnati ajustó su presión, ganó presencia en la posesión y comenzó a jugar más cerca del área mexicana. Al minuto 18, Evander da Silva Ferreira igualó el partido, una anotación que devolvió confianza al conjunto de la MLS y redujo el margen de maniobra de Pachuca.

El cambio de dinámica se confirmó antes del descanso. Al 39’, Pavel Bucha culminó una jugada colectiva para marcar el 2-1. Pachuca pasó de tener el resultado a favor a marcharse al vestidor en desventaja, una secuencia que evidenció la importancia de mantener el orden después de conseguir el primer gol.
Durante la segunda parte, el conjunto mexicano intentó adelantar líneas y buscó el empate mediante modificaciones en su estructura. Esa decisión aumentó su presencia ofensiva, pero también abrió espacios a la espalda de la defensa. Cincinnati aprovechó esa situación al minuto 70, cuando Kenji Mboma Dem apareció para establecer el 3-1 definitivo.
El marcador premió la capacidad del equipo local para reaccionar y administrar sus mejores fases. Pachuca, en cambio, no logró convertir la iniciativa inicial en control sostenido. La derrota no elimina sus posibilidades en la competencia, pero vuelve más exigente su calendario inmediato: deberá enfrentar al Columbus Crew en la próxima jornada, mientras que Cincinnati se medirá con Pumas.
Atlas queda condicionado por sus errores
Más tarde, Atlas tampoco pudo comenzar con el pie derecho. El equipo dirigido por Hernán Crespo fue superado por 3-1 ante Columbus Crew, en un encuentro en el que la diferencia se construyó principalmente durante la primera mitad. El conjunto rojinegro tuvo dificultades para salir desde el fondo y sufrió ante la presión alta de su adversario.
El primer golpe llegó al minuto 28. Un descuido en la salida permitió que César Ruvalcaba abriera el marcador para Columbus. Atlas no encontró respuestas consistentes para contener los ataques y dependió en más de una ocasión de Camilo Vargas, quien evitó una diferencia mayor con una intervención ante un disparo de Dániel Gazdag.
Cuando el equipo mexicano parecía encaminado a llegar al descanso con una desventaja mínima, el Crew volvió a aprovechar una jugada detenida. En el tiempo agregado del primer periodo, Sean Zawadzki ganó por arriba en un tiro de esquina y anotó de cabeza el 2-0. El tanto amplió el castigo para un Atlas que había mostrado fragilidad tanto en la salida como en la defensa del balón parado.
La situación se complicó apenas comenzó el complemento. Un nuevo error defensivo terminó en el tercer gol de Columbus, marcado por Brais Méndez al minuto 51. Con tres goles en contra, Atlas quedó obligado a asumir mayores riesgos, aunque la reacción llegó demasiado tarde para alterar de manera decisiva el resultado.
El descuento se produjo tras una jugada por la banda izquierda. Milton Valenzuela envió un centro al área que terminó en autogol de Sean Zawadzki, con lo que el marcador quedó 3-1. El ingreso de Alfonso González y del juvenil José Martín dio a los rojinegros mayor presencia en ataque, pero el equipo no tuvo la contundencia necesaria para acercarse nuevamente.
La siguiente jornada aumenta la presión
Los dos partidos dejaron una lectura similar, aunque con matices distintos. Pachuca consiguió adelantarse y mostró capacidad para generar peligro, pero perdió la ventaja cuando Cincinnati incrementó el ritmo y ocupó mejor los espacios. Atlas, por su parte, quedó condicionado desde el primer tiempo por fallas defensivas que permitieron a Columbus construir una diferencia amplia.
La condición de visitante también tuvo peso en ambos compromisos. Los equipos de la MLS pudieron imponer presión, intensidad y control territorial en su propio entorno, mientras que Pachuca y Atlas no encontraron la manera de ralentizar los partidos cuando el rival tomó la iniciativa. En un torneo de calendario corto, esos detalles pueden tener una incidencia directa en las posibilidades de clasificación.
Con sus derrotas en la primera jornada, los dos representantes de la Liga MX necesitan una respuesta inmediata. Pachuca tendrá como siguiente obstáculo al Columbus Crew y deberá mejorar su capacidad para proteger las ventajas; Atlas tendrá que corregir la salida de balón y la defensa de las jugadas aéreas para evitar repetir el mismo escenario. La Leagues Cup apenas comienza, pero ambos clubes ya afrontan encuentros en los que un nuevo tropiezo podría reducir considerablemente su margen de maniobra.
