El finlandés Sami Pajari se impuso por primera vez en una prueba del Mundial al conquistar el Rally de Estonia con un tiempo de 2h31:16.5. Copilotado por Marko Salminen, superó por 19.5 segundos al sueco Oliver Solberg y dejó al francés Adrien Fourmaux en tercera posición, 53.8 segundos detrás. Pajari dominó 12 de las 18 especiales y confirmó el control de Toyota en la categoría.

Con 24 años, Pajari suma este éxito a sus títulos junior y WRC2, demostrando que la precisión en tramos rápidos puede compensar la falta de experiencia acumulada. El vigente campeón Sébastien Ogier terminó quinto, mientras el líder Elfyn Evans ocupó la sexta plaza, lo que mantiene la lucha por el título abierta pero consolida a Toyota en los puestos de cabeza.
Evans conserva el liderato con 177 puntos; Pajari asciende al tercer puesto con 144, por delante de Ogier y Solberg. El resultado evidencia cómo los nuevos talentos finlandeses están redefiniendo el equilibrio en un campeonato que sigue marcado por la fiabilidad japonesa.
