Leandro Paredes no jugará este martes ante Recoleta y quedó descartado por una lesión muscular detectada en los estudios realizados el domingo por la mañana. La señal la había dado él mismo en cancha, cuando terminó tocado y salió en el entretiempo, una decisión que ahora se confirma como más seria de lo previsto.

La alarma real
En Boca leen esta baja como algo que excede un simple descanso. Paredes venía de una carga alta: jugó seis de los siete partidos desde su regreso, todos como titular, y acumuló cinco seguidos en apenas 11 días. El desgaste, sumado al contexto climático frente a Platense, terminó pasando factura.
La atención ahora está puesta en el parte médico y en su evolución diaria. La semana larga hasta el cruce con Racing abre una ventana de recuperación, pero el margen dependerá de la gravedad exacta de la lesión. En un equipo que lo necesita como eje, su ausencia en Paraguay es una señal de alerta más que una simple rotación.
