Los encuentros que involucraron a selecciones de América Latina concentraron la mayor atención del público chileno durante el Mundial 2026, a pesar de que Chile quedó fuera de la competencia. Los datos entregados por Ibope revelan que las transmisiones emitidas por Chilevisión entre el 11 de junio y el 19 de julio mostraron un patrón claro: los partidos con al menos un equipo latinoamericano superaron en promedio a los demás encuentros en más de 500 mil espectadores.
Resultados del estudio de audiencia
El análisis abarcó las 52 transmisiones realizadas por el canal. Los partidos con participación latinoamericana alcanzaron un promedio de 1.728.298 espectadores, cifra que representa un incremento del 43,4 por ciento respecto a los encuentros sin equipos de la región, que promediaron 1.205.357 espectadores. Esta diferencia se mantuvo estable a lo largo de las fases del torneo y reflejó el interés sostenido del público chileno por las selecciones vecinas.
Las ocho selecciones latinoamericanas presentes fueron Argentina, Brasil, Uruguay, Colombia, Ecuador, Paraguay, Panamá y México. Argentina figuró como la de mayor presencia en pantalla y la única que alcanzó la instancia final del certamen. El único cruce entre dos equipos de la zona fue México contra Ecuador, disputado el 30 de junio, que registró 1.994.529 espectadores y superó en 65,5 por ciento el promedio de los partidos sin representación regional.

Encuentros de mayor seguimiento
Además del partido entre México y Ecuador, otros cruces alcanzaron cifras cercanas a los dos millones de espectadores. Entre ellos destacan Uruguay contra España, Argentina contra Cabo Verde, Alemania contra Paraguay e Inglaterra contra Argentina. Estos resultados indican que la presencia de equipos latinoamericanos elevó consistentemente los niveles de sintonía, incluso cuando el rival provenía de otras confederaciones.
El estudio también desglosó la audiencia según franjas horarias. El horario prime, comprendido entre las 19:00 y las 22:00 horas, concentró el mayor número de espectadores con un promedio de 1.713.530 personas. La franja de la tarde, entre las 16:00 y las 19:00 horas, alcanzó 1.559.943 espectadores en promedio. Estos datos confirman que los horarios de mayor disponibilidad del público coincidieron con los partidos que generaron mayor interés.
La final como punto más alto
El encuentro con mayor audiencia de todo el torneo fue la final disputada el 19 de julio entre Argentina y España. Esa transmisión alcanzó 3.377.405 espectadores y una cobertura de 5.881.594 personas, más del doble del promedio general del Mundial, que se situó en 1.466.828 espectadores. La magnitud de estas cifras se explica por la condición de partido decisivo y por la trayectoria de Argentina a lo largo de la competencia.
La ausencia de Chile en la fase final no impidió que el público siguiera con atención los partidos de otras selecciones latinoamericanas. Factores como el idioma compartido, la cercanía geográfica y las rivalidades históricas contribuyeron a mantener el interés en esos encuentros, según el comportamiento observado en las mediciones de Ibope.
Declaraciones del responsable del estudio
Ignacio Mirchak, Country Leader de Ibope Chile, señaló que el cierre de un Mundial siempre concentra audiencia, pero que la final haya más que duplicado el rating promedio del torneo confirma que estos eventos siguen siendo de los pocos capaces de reunir a una audiencia masiva y simultánea en un país que ni siquiera tenía representante en cancha. Sus palabras resumen el fenómeno detectado durante las cinco semanas de transmisión.
El informe de Ibope proporciona un registro cuantitativo del comportamiento del televidente chileno frente a un torneo sin participación local. Los números muestran que la conexión regional ejerció una influencia clara sobre las decisiones de sintonía y que los partidos con equipos latinoamericanos mantuvieron niveles de audiencia superiores de manera consistente.
