Paula Otero cerró este domingo su participación en el Campeonato de Europa de natación de París sin entrar en la final de 400 metros libres. La nadadora del Club Natación Arteixo terminó decimoquinta en la ronda preliminar con un tiempo de 4:17.03, lejos de las ocho plazas de acceso a la sesión vespertina y a unos cinco segundos de la marca que exigía la clasificación.
Su rendimiento dejó una lectura precisa del nivel al que se ha enfrentado en la capital francesa: competir en la serie más rápida del día, sin el colchón de una marca cómoda, obligó a Otero a medirse desde el inicio con rivales que partían entre las favoritas. La prueba la ganó la italiana Simona Quadarella, y las nadadoras que avanzaron a la final bajaron hasta 4:12.05, un umbral que confirma la dureza del corte en una especialidad donde los márgenes pesan más que en otras distancias.

Una serie exigente y una ausencia que pesó
La ausencia de la exnadadora del CN Liceo María de Valdés, retirada antes de competir en los 400 libres, dejó a Otero como única representante española en la prueba. Ese contexto redujo el margen competitivo nacional, pero también subraya un dato relevante: la coruñesa asumió en solitario un programa de máximo nivel en un Europeo marcado por la densidad de talento en las pruebas de fondo. Terminó séptima en su serie, a nueve segundos de la vencedora, y quedó también muy cerca de la referencia con la que había llegado al campeonato, un 4:11.24 que le habría permitido entrar entre las ocho mejores.
París como ensayo de fondo
Más allá del resultado de este domingo, la actuación de Otero en París deja una fotografía más amplia de su evolución. En aguas abiertas fue undécima en los cinco kilómetros disputados en el Sena, en el mismo escenario olímpico donde no pudo clasificarse para los Juegos, y rozó el top 10 en una prueba de altísima exigencia física y táctica. También firmó una séptima plaza en el 3K knockout, una modalidad reciente que premia el posicionamiento y la lectura de carrera. En piscina, su presencia en 1.500 y 400 libres confirma que está ampliando su radio competitivo sin renunciar a sus distancias de referencia.
Para una nadadora que afronta su primera gran cita absoluta, el balance no se mide solo en clasificaciones. El Europeo ha servido para comprobar hasta dónde alcanza su nivel actual, qué distancia la separa de la élite continental y en qué detalles debe seguir progresando para transformar buenas series en finales. En un calendario donde las pruebas se acumulan y el desgaste es constante, sostener resultados en aguas abiertas y piscina ya supone una señal de solidez. Otero sale de París sin medallas, pero con una secuencia de actuaciones que la instala con argumentos en el siguiente escalón competitivo.
Mateo García completa la presencia coruñesa
La participación coruñesa en el Europeo también tuvo a Mateo García, igualmente del CN Arteixo, centrado en las pruebas de aguas abiertas del Sena. Su mejor oportunidad llegó en el 3K knockout, donde quedó eliminado en semifinales tras una mala colocación en plena lucha por el pase. Antes había sido decimoséptimo en los 10 kilómetros y vigesimotercero en los cinco, resultados que completan una expedición local sin podios, pero con experiencia acumulada en el escenario europeo de mayor nivel.
